Banco Mundial señala los obstáculos de Uruguay para crecer más y generar empleo

Banco Mundial señala los obstáculos de Uruguay para crecer más y generar empleo

El Banco Mundial destacó la estabilidad macroeconómica y la fortaleza institucional de Uruguay, pero advirtió que el país enfrenta obstáculos para acelerar el crecimiento, elevar la productividad y generar más y mejores empleos. Durante un evento en Montevideo por los 80 años de asociación entre Uruguay y el Banco Mundial, la vicepresidenta del organismo para América Latina y el Caribe, Susana Cordeiro Guerra, señaló que el desafío para el país es convertir la credibilidad acumulada en mayor crecimiento y mejores condiciones de vida. “Uruguay ha construido algo muy valioso: credibilidad”, afirmó Cordeiro Guerra, aunque advirtió que el PIB creció apenas 1,2% anual en promedio durante la última década. A esto se suma una inversión que se mantiene entre 16% y 18% del PIB, por debajo de los niveles superiores al 25% registrados por economías de rápido crecimiento de Asia Oriental. Otro de los desafíos señalados por el Banco Mundial es el bajo nivel de crédito privado, equivalente a alrededor de 31% del PIB, incluso frente a los estándares de América Latina.

Educación y demografía El capital humano aparece como uno de los principales desafíos. Aunque Uruguay ha logrado avances en educación y tecnología, Cordeiro Guerra destacó que los resultados de PISA 2025 mostraron el mejor desempeño histórico del país en ciencias, pero también retrocesos en lectura y matemáticas. Además, aproximadamente cuatro de cada 10 alumnos no terminan la secundaria y solo uno de cada cinco egresa con las habilidades básicas, según los datos citados durante el discurso. El problema adquiere mayor relevancia ante el rápido envejecimiento de la población.

Con una fuerza laboral que crecerá a menor ritmo, el Banco Mundial considera que una proporción cada vez mayor del crecimiento deberá provenir de aumentos de productividad. En ese contexto, la inteligencia artificial puede contribuir a potenciar las capacidades de los trabajadores y elevar la productividad de las empresas. Para el organismo, capital humano, demografía y tecnología están cada vez más vinculados. Logística y energía La competitividad también enfrenta desafíos en infraestructura y costos.

Uruguay ocupa el puesto 65 entre 139 países en el Índice de Desempeño Logístico del Banco Mundial. La energía representa otro reto. El país logró una de las transiciones hacia energías limpias más exitosas del mundo, pero los costos de la electricidad siguen siendo elevados, lo que limita el potencial de sectores como los centros de datos, la agroindustria y el riego. Para Cordeiro Guerra, la oportunidad consiste ahora en transformar la ventaja de contar con energía limpia en precios más competitivos que permitan atraer inversión privada.

Más apertura y financiamiento El Banco Mundial también plantea la necesidad de mejorar el acceso al financiamiento para la inversión y la innovación, profundizar la apertura para acceder a mercados y tecnología y aumentar la eficiencia de la infraestructura. A la vez, el organismo considera que la reorganización de las cadenas globales de valor puede abrir nuevas oportunidades para Uruguay, especialmente por sus condiciones de estabilidad, Estado de derecho, energía renovable, agricultura y capacidades digitales. En ese escenario, Cordeiro Guerra señaló oportunidades para incorporar más conocimiento y valor agregado en sectores como alimentos, servicios, logística y tecnología. El organismo también destacó el proyecto de Ley de Competitividad y Reducción del Costo de Vida, cuyo objetivo incluye simplificar trámites y facilitar el comercio, la competencia, la innovación y la inversión.

Como parte de la asociación entre ambas partes, el Banco Mundial aprobó el lunes un financiamiento de US$300 millones para acompañar las reformas orientadas a promover el comercio, la inversión y la competitividad, además de fortalecer la sostenibilidad fiscal. El financiamiento busca también mejorar las condiciones para la inversión privada y la generación de empleo.