¿Te imaginas comprarte un coche nuevo y descubrir que no puedes usar CarPlay con tu iPhone? Pues eso ya es una realidad en algunos modelos, y la lista de fabricantes que se lo plantean crece. General Motors ha sido el primero en dar el paso en serio, y detrás de la decisión hay mucho más que un problema técnico: hay datos y suscripciones de por medio. General Motors ya ha retirado CarPlay y Android Auto de sus nuevos modelos eléctricos, empezando por el Chevrolet Blazer EV, y prevé extender la decisión a los coches de gasolina cuando estrene su nueva plataforma de cómputo centralizada, hacia 2028.
En su lugar, ofrece un sistema de inteligencia artificial propio construido sobre Google Gemini, y vamos a ver por qué le interesa tanto dar este paso. Por qué la integración fragmentada complica la gestión de la batería La justificación oficial de GM es técnica, y tiene su lógica si conduces un eléctrico. Con CarPlay o Android Auto, los datos de energía del vehículo, la posición GPS y el modelo de consumo se quedan en tu móvil, no en el ordenador de a bordo del coche. Y es que, para un eléctrico que necesita calcular en tiempo real cuándo y dónde cargar según el estado de la batería y la ruta prevista, esa fragmentación complica las cosas.
Un sistema propio permite unir la navegación con el estado de carga, la disponibilidad de puntos de recarga y la activación del asistente de conducción Super Cruise sin depender de que tu teléfono devuelva esa información al coche. GM usa este argumento como bandera, aunque no es la única razón detrás de la decisión: otros fabricantes con plataformas eléctricas dedicadas afrontan el mismo problema. El negocio real detrás del cambio: datos propios y suscripciones La razón no oficial, la que de verdad mueve a los fabricantes, es más sencilla: los datos. Con CarPlay, tus preferencias musicales, tus hábitos de navegación y buena parte del historial de uso del coche terminan en los servidores de Apple o Google, no en los de la marca que te lo vendió.
Con un sistema propio, esa información se queda en GM, y tiene valor para el seguro, el mantenimiento predictivo y, sobre todo, las suscripciones. Un coche que venda conectividad como servicio recurrente puede ser rentable durante los siete años de vida media del vehículo, no solo en el momento de la venta. Si pagas una cuota mensual por mapas en tiempo real o funciones premium, el fabricante capta ese ingreso de forma continua, algo que CarPlay y Android Auto no permiten. La presión regulatoria europea y el ejemplo que marca Tesla La normativa de la Unión Europea sobre sistemas de monitorización del conductor, en vigor desde julio de 2026, convierte a los coches en dispositivos de vigilancia con implicaciones legales sobre quién controla esos datos.
El mercado europeo y americano apunta en la misma línea: los coches son ya dispositivos conectados, y la pregunta es quién controla la plataforma. Tesla lleva años construyendo su negocio sin CarPlay ni Android Auto, con sistema propio, datos propios y actualizaciones por aire que añaden funciones sin pasar por el taller. El movimiento de GM busca replicar ese modelo apoyándose en la experiencia de Tesla, aunque cede a Google la capa de inteligencia artificial y recupera el control sobre los datos del vehículo. El lanzamiento del Cybercab de Tesla sin volante en Austin, con una respuesta regulatoria más permisiva de lo esperado, ha convencido a otros fabricantes de que el mercado tolera rupturas tecnológicas cuando el producto convence.
Quién mantiene CarPlay y qué puedes esperar si tienes uno de estos coches La encuesta que Apple citó en la WWDC de 2022 apuntaba a que el 79% de los compradores no elegiría un coche sin CarPlay. Una encuesta más reciente sitúa ese punto de ruptura en el 55%, y la diferencia entre preferirlo y necesitarlo se va estrechando a medida que más fabricantes lo retiran. Hyundai, Kia, Stellantis y Toyota, con el RAV4 y su sistema Arene, mantienen el soporte por ahora. BMW llegó a cobrar 80 euros al año por activar CarPlay antes de dar marcha atrás ante la presión del mercado, y otras marcas premium aseguran que lo conservarán mientras sus clientes lo pidan.
Si tienes un Blazer EV con tus rutas y contactos organizados en CarPlay, tendrás que aprender una interfaz nueva, y GM necesita demostrarte que Gemini te ofrece algo mejor que tu propio iPhone.