Tras muchas noticias, medidas y todo tipo de promesas sobre cómo el Ejecutivo planteaba blindar a las infraestructuras y ciudadanos de nuestro país de un nuevo apagón, parece que el Gobierno ya tiene preparado cómo será la medida final que dibujará el escudo antiapagones. Entre los muchos mecanismos, hay uno que destaca por encima del resto: será el consumidor el que asuma el coste extra que suponga consumir electricidad en las horas de mayor demanda. El Gobierno acaba de anunciar una inversión histórica en materia de electricidad: más de 17.000 millones de euros previstos para mejorar la red de transporte eléctrico. Una partida que se inyectará de manera progresiva desde que aparezca en el BOE hasta el año 2030 y que supone un incremento de un 30% con respecto a los más de 13.000 millones que se contemplaron en un inicio, lo que supone una inversión récord.
Ha sido la ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, la encargada de anunciar en el Congreso la cifra hace apenas unos minutos. Para calcular dicho montante, se han tenido en cuenta 2.566 alegaciones que se han presentado durante la audiencia pública de la planificación estratégica. Un nuevo escudo para protegernos de situaciones similares El Ejecutivo ha concentrado en la demanda el 41% de las propuestas recibidas, por delante de la generación eléctrica y de almacenamiento, con un 40 y un 19%, respectivamente. Las posiciones de la red de transporte que se destinan a dar servicio a los nuevos consumos aumentan un 52%, mientras que las posiciones reservadas para el transporte de la electricidad también aumentarán en un 12%.
Sin embargo, una de las noticias más importantes es que el Gobierno quiere crear un mercado de capacidad, cuya orden aparecerá en el BOE próximamente. Las centrales de generación, las instalaciones de almacenamiento y los agregadores de demanda cobrarán por estar disponibles para inyectar electricidad cuando el sistema lo requiera, reduciendo la tensión de la infraestructura. Para calcular el precio, se realizarán una serie de subastas en las que cada operador recibirá el precio presentado en la oferta. Los consumidores pagarán el nuevo escudo Pero, lo más importante, ¿cómo se financiará el mecanismo mencionado?
El coste del mercado recaerá sobre las comercializadoras eléctricas que, a su vez, impondrán sus correspondientes tarifas a los consumidores. Cuando los usuarios consumamos electricidad en las horas de mayor tensión, tendremos que abonar un recargo por los vatios consumidos. Las franjas de mayor tensión no podrán representar más del 10% de las horas del año. El Gobierno busca, con esta medida, que los hogares intenten desplazar su demanda a las horas menos tensionadas, mientras se va realizando un mayor aprovisionamiento.
Esto se traduce en que en el caso de que la infraestructura eléctrica se encuentre tensionada porque está recibiendo un consumo muy cercano a la demanda que es capaz de generar, tu factura se podría ver incrementada de manera considerable. Pese a que no se ha especificado cuánto podría ser el coste, es probable que suponga un importante incremento.