Windows lleva décadas construido alrededor de una idea bastante sencilla: al otro lado del teclado, del ratón y de la pantalla hay una persona. Sin embargo, eso tiene los días contados. Pavan Davuluri, vicepresidente ejecutivo de Windows + Devices, confirma que las futuras versiones del sistema tendrán que atender también a un nuevo tipo de usuario. Microsoft está trabajando en identidades específicas para agentes, entornos separados del escritorio humano, permisos propios, auditoría y nuevas capas de seguridad y control integradas directamente en el sistema operativo El jefe de Windows lo deja claro: en el futuro no solo habrá usuarios humanos Davuluri lo explicó en una entrevista publicada por GeekWire hace unos días.
Su frase lo resume perfectamente: “The user of Windows going forward will continue to be users … but it’s also going to add these agentic workloads.” Es decir, las personas seguirán utilizando Windows como hasta ahora, pero el sistema tendrá que empezar a tratar también con cargas de trabajo ejecutadas por agentes de IA. Microsoft habla en este caso de software capaz de actuar con suficiente autonomía como para necesitar funciones que estaban pensadas para personas: identidad, permisos, aislamiento, acceso a archivos y mecanismos para saber quién hizo qué dentro del ordenador. Hasta ahora, la IA en los ordenadores era como una herramienta más. Abres ChatGPT, Copilot o cualquier otro asistente, escribes una petición y obtienes una respuesta.
Un agente es algo diferente porque puede actuar con el entorno. Puede recibir un objetivo, abrir herramientas, consultar archivos, llamar a servicios, ejecutar código y encadenar varios pasos sin necesitar que una persona pulse cada botón individualmente. Y esto es lo que va a obligar a Windows a cambiar. Esto afectará a elementos básicos del sistema como el sistema de archivos, el modelo de seguridad, PowerShell y otros componentes fundamentales de Windows.
Un agente podrá tener su propia identidad dentro de Windows Esto es, posiblemente, lo que mejor nos permita hacernos una idea de hacia dónde va Windows. Microsoft no quiere que la IA “trabaje” en el sistema utilizando las credenciales del usuario, quiere asignarle su propia identidad. Si modifica el archivo equivocado o intenta entrar en un directorio que no debería tocar, el sistema necesita saber qué identidad realizó la operación y con qué permisos. Windows está tratando esta nueva realidad como ha tratado históricamente los diferentes roles del sistema: administrador, usuario, etc.
Incluso podrá trabajar en un escritorio separado mientras tú sigues usando el ordenador Microsoft ya presentó Agent Workspace, una de las piezas que ayudan a entender este futuro. Es un entorno separado, controlado mediante políticas y auditable donde un agente puede interactuar con software tal y como lo haría una persona. La clave es que puede trabajar en paralelo sin interrumpir la sesión principal del usuario. Microsoft explica que las sesiones pueden separar al agente del escritorio interactivo, el portapapeles, la interfaz, los dispositivos de entrada y las sesiones activas del usuario.
Es decir, tú puedes estar utilizando Word o navegando por Internet mientras un agente realiza otra tarea en una sesión distinta, todo en el mismo PC. Microsoft también está construyendo una especie de jaula para que la IA no pueda hacer lo que quiera Y como todo esto puede ser un problema de seguridad por la IA, Microsoft reconoce que estas aplicaciones introducen nuevas superficies de ataque porque pueden leer archivos, llamar a servicios, modificar entornos y encadenar operaciones de manera autónoma. Por eso está desarrollando Microsoft Execution Containers, MXC. Hablamos de una capa de ejecución controlada mediante políticas.
El desarrollador o administrador puede establecer qué archivos, conexiones de red u otros recursos puede utilizar un agente y no podrá salirse de ahí. La idea no es que la IA nos pregunte si puede o no abrir una carpeta, es que sea el sistema el que le diga sí o no a determinadas acciones de forma transparente para nosotros.