Noche negra en Cornellà-El Prat, donde el Elche de Anselmi logró su primer triunfo de la temporada pese a haber jugado más de 80' con uno menos (1-3). El RCD Espanyol volvió a mostrar su peor cara ante un equipo que llegaba como colista y afrontará un largo parón internacional que, a buen seguro, abrirá muchos debates en torno a la figura del entrenador. Manolo, homenajeado por sus 100 partidos al frente del Espanyol en los instantes previos al pitido inicial, cambió medio once después del KO en Butarque, ante el Rayo (2-1). A destacar, el debut del canterano José Ángel, en lugar del sancionado Omar, y la primera titularidad de Bryan Zaragoza.
También regresaron Unai Nuñez, Expósito y Calatrava. En el Elche, Anselmi apostó por la continuidad de Dituro bajo palos pese a sus errores en este arranque de campeonato. Aunque ya se sabe que a perro flaco todo son pulgas y, cuando no se habían cumplido ni cuatro minutos de juego, el que falló gravemente fue Redondo, expulsado a instancias del VAR por agarrar a Bryan cuando era el último hombre. El castigo estuvo cerca de ser doble, ya que el tiro libre de Expósito desde la frontal se marchó rozando el travesaño.
Se las prometía muy felices el Espanyol, en superioridad numérica y con 85' por delante, pero para desespero de los 26.616 presentes fue el Elche el que inauguró el marcador mediado el primer tiempo. Fer Niño aprovechó una falta de entendimiento entre Nuñez y Dmitrovic, que salió a por uvas, e hizo su cuarto gol del curso a portería vacía. El quinto llegaría solo tres minutos más tarde, después de un gran balón de Revivo al segundo palo y una mejor volea del hijo de Fernando Niño. El sonido de viento en la grada, interrumpido únicamente por un gol anulado a Bryan por claro fuera de juego, se alargó hasta el descanso, tras el cual Manolo dio entrada a Hartman y Marcos.
Pero ni por esas. En el 55', Cepeda rozó el 0-3 con un tiro al palo que Nuñez tocó lo justo. Parecía que el equipo que estaba con un jugador más era un Elche que, eso sí, fue retrocediendo con el transcurrir del encuentro. Hasta que, en el 72', Chust desvió involuntariamente un centro de Javi Hernández desde la izquierda y dio algo de esperanza al Espanyol.
Nada más lejos de la realidad. A punto de cumplirse el 80', Valera recorrió medio campo antes de superar a Dmitrovic con una picadita de muchos quilates y poner el definitivo 1-3 en el luminoso del RCDE Stadium.