Salvar al Soldado Ryan (Saving Private Ryan) de 1998 es una de las mejores películas de cine bélico que existen en la historia. Fue dirigida por Steven Spielberg y, si bien tiene varios momentos icónicos, suele ser recordada por su primera media hora. Sin embargo, los fans más atentos saben que la obra está llena hasta los topes de detalles interesantes y que rozan lo obsesivo, como la cantimplora que pierde agua por un disparo durante el desembarco del Día D. A finales de mayo, te conté que varios actores que participaron en la película dijeron que el rodaje fue un infierno, aunque repetirían, ya que fueron sometidos a un entrenamiento real durante semanas. "Fue una de las peores experiencias de mi vida", dijo Esward Burns, que era PFC Reiben.
El objetivo de Spielberg era que Capitán Dale Dyle (USMC, retirado) convirtiese a los actores en soldados reales para que se comportasen como tal durante el rodaje. Fue a raíz de este entrenamiento que surge uno de los detalles más comentados de la película: la herida que luce Jackson (interpretado por Barry Pepper) en su dedo pulgar cuando lo vemos apuntar con su fusil de tirador Springfield 1903. Puedes ver una mancha negra en su dedo pulgar. A esto se le llama Garand Thumb y era una herida muy común entre los soldados que utilizaban el icónico M1 Garand: el mecanismo solía pillarle los dedos cuando introducían la munición.
Pero hay un problema: la única vez que vemos a Barry con un M1 Garand es durante la toma del nido de ametralladora, cerca de la antena de radar... y eso ocurre después de que veamos el dedo en la película. Así que muchos supusieron que la herida no era real, que era maquillaje y era un fallo de la película. El canal History vs. Hollywood compartió un vídeo hace un año en el que cuenta que se puso en contacto con Dale Dyle, consultor técnico durante el rodaje y quien interpreta al coronel del Departamento de Guerra, para preguntarle por el sentido de que Barry tuviese la icónica herida en el dedo.
Su respuesta dejó claro que no era maquillaje, más bien una consecuencia del entrenamiento del actor con los M1 Garand, antes de que cambiasen su arma por el Springfield 1903. En VidaExtra | Qué estamos leyendo: tras 10 años en mi estantería, este cómic bélico absurdamente detallado acaba de hacerme flipar en colores En VidaExtra | Echo de menos las campañas bélicas de Battlefield 1 y Call of Duty WWII, y es probable que pase mucho hasta que otra me emocione igual En VidaExtra | El Monopoly salvó cientos de vidas en la Segunda Guerra Mundial