Cuando tenemos una comparecencia judicial, cualquier prueba que aportemos puede ser determinante a la hora de obtener un resultado u otro. Sin embargo, lo que queda claro es que no cualquier prueba sirve, incluso cuando consideramos que es algo irrefutable, como puede ser una captura de pantalla. En torno a la validez de las pruebas informáticas en los juicios existen una gran cantidad de mitos que conviene desmontar o, de lo contrario, nos podemos encontrar con que confiamos en una captura de pantalla como una prueba irrefutable y nos terminamos por dar cuenta de que, efectivamente, estábamos equivocados. Ángel Fernández, CEO de Globátika Peritos Informáticos, ofrece en su canal de YouTube diferentes consejos sobre esta cuestión.
En un vídeo publicado hace algún tiempo nos da algunas de las claves que debemos tener en cuenta de cara a una comparecencia de este tipo. Y es que incluso lo que a priori parece una prueba lo suficientemente transparente como que el juicio pueda darnos la razón, puede complicarse a futuro. Las capturas de pantalla no siempre son válidas Históricamente, siempre se ha considerado que las capturas de pantalla eran una de esas pruebas que, por sus características, iban a poder determinar el resultado final de cualquier juicio. La realidad, sin embargo, es muy diferente.
Una captura de pantalla, según explican desde el canal que hemos mencionado, únicamente muestra un conjunto de píxeles, pero no podemos ver a través de ella el código real de la información que se muestra en pantalla. Si tenemos en cuenta todo lo que ha avanzado la IA durante los últimos meses, entendemos que a día de hoy no puede ser tenido en cuenta como una prueba que no permita discusión. En el caso de que el abogado de la parte contraria impugne los pantallazos al considerar que han sido modificados, deberemos aportar que no ha sido así. El modo avión puede ser clave Los teléfonos móviles pueden ser borrados en remoto a través de programas específicamente diseñados para esta cuestión.
Esto provoca que sea necesario que cuando vayamos a guardar un smartphone para un juicio, uno de los primeros consejos que va a ofrecernos nuestro abogado es que aislemos el dispositivo de cualquier red inalámbrica y, para ello, el modo avión es lo mejor que podemos hacer para garantizar nuestra seguridad. De este modo, cortaremos cualquier conexión que haya a nuestro alrededor y podremos disfrutar de una mayor seguridad de que todos los datos están a salvo. Modificar el contenido del smartphone En ocasiones, también podemos encontrarnos con la situación de que, intentando buscar pruebas, cometemos el clásico error de que modificamos el contenido de nuestro smartphone. El ejemplo más habitual es reenviar un correo electrónico y borrarlo sin querer a posteriori, editar un mensaje de WhatsApp o dejar el teléfono a algún conocido para que nos ayude a buscar algo de información.
El peligro de este tipo de comportamientos es que podemos encontrarnos con que reescribimos los rastros sin darnos cuenta y esto modifica el contenido de nuestro smartphone. Un escenario con el que seguro que no queremos encontrarnos, pero que puede provocar que una prueba se invalide por completo.