La historia contemporánea de Asia Occidental, convertida en espejo para el resto del planeta, asiste a un punto de inflexión irreversible impulsado por una postura de defensa soberana e inflexible, expresada en la denominada “tercera defensa sagrada” de la República Islámica de Irán. A 200 días de resistencia ininterrumpida, el pueblo iraní está en las calles, haciendo frente a la agresión sistémica de la alianza imperial-sionista, marcada por graves crímenes reportados, como la masacre en una escuela primaria en Minab que significó el asesinato de 168 menores de edad, y el magnicidio del Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, la República Islámica de Irán ha redefinido las reglas del juego geopolítico global. Un escenario que se sintetiza en ejes fundamentales que desarticulan los mitos de la hegemonía occidental. En primer lugar, la cohesión entre la sociedad civil iraní y sus fuerzas militares que ha significado el rotundo fracaso de la guerra híbrida.
Lejos de la “claudicación” que pregonaban los centros de poder de las potencias hegemónicas y su proxy sionista a través de su maquinaria mediática, la sociedad iraní ha consolidado una férrea defensa de su nación. Un pueblo vibrante y consciente del peligro existencial que se cernía sobre él se ha volcado masivamente a las calles, erigiéndose como el bastión indiscutible de un nuevo orden multilateral que se construye ladrillo a ladrillo sobre los restos del mundo hegemónico. Siete meses de presencia ciudadana ininterrumpida desarticularon los intentos de desestabilización interna orquestados desde el exterior. Lo que Washington y los suyos buscaron transformar en un descontento inducido, derivó en una demostración histórica de conciencia soberana, unidad inquebrantable y respaldo absoluto a sus instituciones políticas, religiosas y militares, manteniendo el “dedo en el gatillo” frente a las pretensiones imperiales.
Sin temor a decirlo y llevarlo a la práctica, como ha sido reconocido incluso por medios estadoudneinses (1) . En segundo término, el análisis de estos meses de guerra asimétrica expone una doctrina militar que hoy es objeto de estudio en academias internacionales: la inquebrantable soberanía científica y tecnológica de Irán. Uno de los mayores errores de cálculo de la estrategia occidental fue asumir que el poderío científico de la revolución islámica podía ser erradicado mediante terrorismo de Estado o bombardeos selectivos. Mandos militares y científicos han ratificado que los ataques y sabotajes jamás destruirán la infraestructura nuclear pacífica ni su soberanía tecnológica.
Irán ha consolidado un sistema de defensa propio basado en misiles balísticos, de crucero e hipersónicos con tecnología nacional, además del desarrollo avanzado de una aviónica de aparatos no tripulados. Todo ello se ha logrado a un costo muy por debajo de los onerosos escudos antimisiles estadounidenses, los cuales han evidenciado serias vulnerabilidades frente a la disuasión persa. Este conocimiento, profundamente arraigado en el capital humano de universidades y centros de investigación, avanza inmune a los chantajes del hegemonismo atlantista. Por último, en su afán por socavar este modelo soberano, la alianza entre Estados Unidos y el régimen sionista ha utilizado a destajo una maquinaria de desestabilización basada en la acción de organizaciones separatistas y ataques planeados desde el exterior, en especial desde su frontera occidental con el Kurdistán iraquí, contando con el financiamiento, la logística armamentística y la inteligencia de regímenes occidentales, el sionismo y monarquías aliadas.
No obstante, estas agresiones han sido neutralizadas sistemáticamente gracias al riguroso trabajo de inteligencia de las fuerzas iraníes, la cooperación de la atenta y vigilante sociedad iraní con su profundo rechazo de la población a cualquier forma de terrorismo e injerencia extranjera. El fracaso rotundo de estos frentes externos e internos confirma que los intentos por fracturar la seguridad nacional de Irán han chocado con una muralla infranqueable de defensa territorial e ideológica, marcando un hito definitivo en la configuración del nuevo mapa geopolítico mundial. El bloque imperial occidental transita por un estado de profundo desconcierto estratégico. Acostumbrados a imponer sus designios mediante el vasallaje económico o la intervención militar relámpago, Washington y su proxy sionista jamás calcularon la férrea resistencia, la disciplina táctica y los extraordinarios logros alcanzados por Irán en su “defensa sagrada”.
La capacidad de disuasión iraní ha dejado en evidencia la parálisis y la falta de respuestas efectivas de un imperio en decadencia, incapaz de doblegar la voluntad soberana de un pueblo dispuesto a asumir los costos necesarios para defender su independencia. Estamos en una etapa donde se rompen los tabúes históricos. Un Irán que enfrenta sin temor Estados unidos y los países cervatillos que le sirven en sus políticas crimianles. En palabras de altos mandos militares de la República Islámica y en consonancia con las directrices doctrinales emanadas desde el Liderazgo de Seyed Moytaba Jamenei, la revolución islámica ha tenido el valor, la decisión, la voluntad y la firme decisión de hacer frente y castigar con contundencia a un enemigo imperial contra el cual nadie en el escenario internacional se atrevía a lanzar un solo tiro.
Efectivamente, el general de brigada Mohamad Akraminia, portavoz del Ejército iraní ha asegurado que Irán ha golpeado a sus enemigos pese a su superioridad tecnológica y armamentística. “Nos hemos enfrentado a enemigos que poseen una cantidad muy elevada de tecnología y armamento, y contra los cuales ningún país del mundo se atreve a disparar ni una sola bala; pero nosotros nos hemos enfrentado a ellos, les hemos asestado golpes y no les hemos permitido alcanzar sus objetivos” (2) . Al romper el mito de la impunidad absoluta de Washington y la entidad sionista, la república islámica de Irán y su ejemplo como referente del Eje de la Resistencia, ha transformado el mapa geopolítico de Asia Occidental. Inspirando, además, a los movimientos de resistencia global a perder el temor reverencial ante las potencias atlantistas y abriendo paso a una nueva era de audacia antihegemónica. La proyección de la nueva doctrina militar iraní tiene su máxima expresión en el dominio geoestratégico del flujo energético mundial.
Hoy es Irán quien controla, decide y establece las reglas en el Estrecho de Ormuz y al cual se une la valiosa y ejemplar labor llevada a cabo por el Movimiento Ansarolá de Yemen que controla hoy otro paso marítimo estratégico como es Bab el Mandeb. Occidente incrédulo y humillado no es capaz de sopesar aún el golpe devastador que irán y sus aliados le dan al Hegemón. Mediante el despliegue de una inteligente y elaborada arquitectura de defensa asimétrica: compuesta por misilería avanzada, enjambres de drones de bajo costo y capacidad de minado estratégico, irán ejerce un veto de facto sobre el tránsito de barcos vinculados a las potencias agresoras por el Estrecho de Ormuz. Este control absoluto sobre la yugular energética del planeta demuestra que la libre navegación en la región ya no obedece a los caprichos de flotas navales extranjeras o las decisiones que se tomen a miles de kilómetros de Asia occidental.
Esa política imperial ha sido cercenada. El equilibrio de fuerzas la impone Irán. La arquitectura de seguridad en el Golfo Pérsico y el Mar de Omán se sustenta en una sólida estrategia regional soberana. La estrecha cooperación y autonomía diplomática y militar construida entre Irán y el Sultanato de Omán ha servido como un dique de contención frente a las presiones de la OTAN y las monarquías vasallas.
Esta alianza de vecinos garantiza que las aguas del Golfo se mantengan al margen de las ambiciones guerreristas occidentales, consolidando un corredor de paz soberana que prioriza los intereses de los pueblos por encima de la extorsión militar imperial. Irán en un plano del cual deben tomar buena nota los gobiernos entreguistas y timoratos del mundo, expresa y se conduce con una dignidad Inquebrantable. Esto bajo la máxima: Cero Negociaciones Bajo Fuego. Frente a las recurrentes propuestas de una diplomacia estadounidense llevada a cabo por bribones, que buscan rescatar al sionismo de su trance militar, la postura de irán ha sido categórica e inflexible: no habrá negociaciones de ningún tipo hasta el cese total y definitivo de las agresiones contra Irán y contra los pueblos del Líbano y de palestina, que es parte de la mesa de negociaciones cuando está se ha puesto en marcha.
La diplomacia persa entiende que dialogar bajo el fuego equivale a capitular; por ello, condiciona cualquier entendimiento futuro a la rendición de los objetivos expansionistas del sionismo y al respeto absoluto de la soberanía de los pueblos del Eje de la Resistencia. La prueba más fehaciente de que Estados Unidos ya no posee el control absoluto de la economía internacional se refleja en el comportamiento del mercado petrolero y la ineficacia de sus sanciones unilaterales. Las medidas coercitivas extraterritoriales clásicas de Estados Unidos, han sido profundizadas desde la primera administración de Donald Trump, que chocan contra la realidad de un Sur Global que avanza aceleradamente hacia la desdolarización, al creación de un nuevo sistema financiero internacional, de avanzar en acuerdos energéticos, políticos en el marco de la multilateralidad como se volvió a confirmar en la última reunión cumbre de los BRICS celebrada entre el 12 al 13 de septiembre pasado en la India cuyo objetivo esencial es hacer frente al unilateralismo. Una Cumbre donde el Bloque, respaldó de manera explícita la postura contra las medidas coercitivas unilaterales y las sanciones financieras occidentales que afectan de forma directa a naciones como Irán y Rusia.
Además, se formalizó el apoyo a la solicitud de adhesión de Irán a la Organización Mundial del Comercio (OMC). Una derrota política muy potente para Estados Unidos (3) . Sumemos la incapacidad de Washington para contener el precio del crudo y asegurar un suministro energético lo que evidencia que el dólar ha perdido su función como instrumento infalible de dominación geopolítica, marcando el ocaso inexorable de una hegemonía estadounidense y su servidumbre, en un mundo que transita hacia la multipolaridad Pablo Jofré leal Periodista. Analista Internacional.
Articulo para HispanTV https://www.bloomberg.com/news/articles/2026-09-09/iran-advierte-que-esta-listo-para-intensificar-guerra-con-ee-uu Además de lo citado, el general Akraminia ha subrayado que la unidad y cooperación entre el Ejército y el CGRI de Irán llevaron a los enemigos a la desesperación. “El enemigo había depositado sus esperanzas en crear divisiones dentro del país, pero hoy, gracias a la unidad que se ha creado en el interior del país, el enemigo ha quedado sumido en la desesperación” https://www.hispantv.com/noticias/defensa/660423/iran-hacer-frente-enemigo-nadie-se-atrevia-disparar https://www.hispantv.com/noticias/videos/311341/cumbre-brics-india-lucha-terrorismo-cooperacion