La IA impulsará la productividad en Europa, pero podría ampliar la desigualdad: FMI El FMI estimó qu e alrededor del 60% de los trabajadores de las economías europeas avanzadas desempeñan profesiones muy expuestas a la IA. La inteligencia artificial podría aumentar la productividad europea en torno a un 1% en cinco años, pero corre el riesgo de agravar las desigualdades, sobrecargar las redes eléctricas y aumentar la dependencia de la tecnología extranjera, a menos que los Gobiernos profundicen en la integración económica, según un documento del Fondo Monetario Internacional (FMI). La nota informativa, elaborada para una reunión informal de los ministros de Finanzas de la Unión Europea en Dublín los días 18 y 19 de septiembre, señala que es probable que los beneficios y los costos de la IA se distribuyan de forma desigual entre países, regiones y trabajadores. Completar el mercado único de la UE contribuiría a difundir la adopción de la IA y sus beneficios de forma más equitativa en todo el bloque de 27 países, agrega.
El documento se hace eco de las preocupaciones planteadas por el expresidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, y por la Comisión Europea, según las cuales la fragmentación de los mercados europeos de capitales, trabajo y energía está frenando la inversión y la innovación. El FMI estimó qu e alrededor del 60% de los trabajadores de las economías europeas avanzadas desempeñan profesiones muy expuestas a la IA. Si bien algunos podrían aumentar su productividad gracias a las herramientas, otros se enfrentarían a la pérdida de su puesto de trabajo a medida que las tareas rutinarias se automaticen, según el informe, especialmente en aquellos puestos en los que es más probable que la IA sustituya a la mano de obra en lugar de complementarla. El informe señala que los centros de datos europeos ya consumen aproximadamente el 3% de la electricidad del continente y que la demanda aumentará considerablemente a medida que se expanda el uso de la IA.
Los principales centros tecnológicos, como Fráncfort, Londres, Ámsterdam, París y Dublín, se encuentran entre las zonas más expuestas, ya que las concentraciones de centros de datos ya están ejerciendo presión sobre las redes eléctricas locales. Para hacer frente a esta situación, la UE debería invertir en infraestructuras de red transfronterizas y profundizar en la integración del mercado energético europeo, señaló el FMI. El informe también advierte de que Europa corre el riesgo de desarrollar otra dependencia estratégica, ya que Estados Unidos y China dominan el desarrollo de modelos de IA. El fondo señala que el continente necesitaría una inversión significativa en su propia industria de la IA para evitar depender de la tecnología extranjera.
Además, según el documento, es probable que los beneficios de la IA se distribuyan de forma desigual tanto entre los distintos países de la UE como dentro de cada uno de ellos. Se prevé que las economías más avanzadas se beneficien de manera desproporcionada, ya que están mejor preparadas para esta tecnología y más expuestas a ella.