Buenos Aires — Damián Aiello publicó El humor en los mercados, un libro de viñetas que utiliza la jerga y los códigos de las finanzas como materia prima para el humor. La obra está firmada bajo el nombre de Santoro & Donoso, el pseudónimo que Aiello utiliza en redes y que alude al toro y al oso, símbolos de las subidas y las bajadas de las cotizaciones. El libro está dibujado íntegramente a mano y cuenta con un prólogo de Claudio Zuchovicki, con quien Aiello comparte desde 2024 el programa Cuando mis hijos tengan mi edad, que se emite por el canal de streaming Neura. Aiello tiene una trayectoria vinculada al periodismo cultural y la ilustración.
En 2001 fundó junto con el periodista y editor Diego Papic cinenacional.com, una base de datos sobre cine argentino que dirigió hasta 2014. El autor explicó a Fortuna que, aunque es partidario del uso de la inteligencia artificial, decidió mantener el dibujo manual como una parte central del proyecto. “Me importa destacar que mi libro está 100% dibujado a mano por un humano”, dijo Aiello, quien aclaró que no se considera contrario a la IA. Según explicó, utilizó la herramienta para consultar algunas ideas, pero considera que actualmente no puede hacer humor a nivel de lenguaje. Un lenguaje financiero llevado al humor El libro busca trabajar con conceptos y expresiones propios de los mercados sin convertir esa jerga en una barrera para el lector.
Para Aiello, el humor financiero tiene una particularidad: puede funcionar como un “chiste interno entre desconocidos”, en referencia a la complicidad que se genera entre quienes comparten determinados códigos. El ilustrador también vinculó la escasa presencia del humor sobre mercados con los recelos que existen alrededor del dinero y las inversiones. La obra incorpora además una advertencia para aclarar que los contenidos no constituyen asesoramiento bursátil. Aiello explicó a Fortuna que tomó esa precaución ante la posibilidad de que una broma sobre inversiones pudiera ser interpretada como una recomendación real.
El libro se suma así a la producción de Aiello como ilustrador y utiliza al mercado financiero como escenario para sus viñetas, con el toro y el oso como figuras centrales de la identidad bajo la que presenta el trabajo.