Ohio aprobó en 2021 una ley que le dio a sus condados mayor autoridad para restringir proyectos solares y eólicos a gran escala, y desde entonces cerca de un tercio de sus 88 condados impuso algún tipo de límite. En ese contexto, Monroeville, un pueblo de apenas 1.300 habitantes en el condado de Huron, encontró una salida distinta: en lugar de disputarle tierra agrícola a la zona, instaló su nueva planta solar directamente sobre el embalse municipal de agua potable, según Solar Power World . 9.222 paneles sobre tres islas flotantes La empresa D3Energy, junto con Gardner Capital y el contratista local Appalachian Renewable Power, terminó de energizar una planta fotovoltaica flotante de 6 megavatios, la más grande de Ohio y una de las cinco más grandes de todo Estados Unidos . El sistema está formado por 9.222 módulos distribuidos en tres grandes islas flotantes, que en conjunto ocupan unas 12 hectáreas de superficie acuática, y ya vierte electricidad de forma directa a la red de distribución del pueblo. Lo que habría costado hacerlo en tierra El dato que explica buena parte del interés del proyecto surge de la comparación con una instalación convencional: desarrollar esos mismos 6 megavatios sobre suelo habría requerido unos 30 acres, cerca de 12 hectáreas de tierra agrícola en el condado de Huron.
En una región donde la disputa entre energía solar y agricultura por el uso del suelo ya generó restricciones normativas, esa diferencia terminó pesando bastante en la decisión. Un pueblo con 13 veces más solar por habitante © By User:OHWiki Own work, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=4404794 Monroeville no partía de cero: desde 2017 ya operaba una planta solar terrestre de 4 megavatios. Sumando ambas instalaciones, el pueblo alcanza unos 10 megavatios de potencia solar total, lo que le da, según la propia D3Energy, aproximadamente 13 veces más capacidad solar por habitante que el promedio del estado de Ohio, para una localidad de apenas 1.300 personas. «La energía solar necesita espacio, y en zona rural no sobra terreno. Monroeville tenía agua ahí mismo, cumpliendo una sola función.
Ahora cumple dos», resumió Stetson Tchividjian, director general de D3Energy, según PR Newswire . Cómo funciona técnicamente La electricidad se genera con módulos fotovoltaicos convencionales, pero en lugar de apoyarse sobre estructuras fijadas al suelo, descansan sobre plataformas flotantes moduladas, ancladas y amarradas para resistir viento, oleaje y las variaciones del nivel del agua . La corriente continua que producen los paneles se agrupa y se convierte en corriente alterna mediante inversores antes de incorporarse a la red eléctrica, el mismo proceso que en cualquier planta solar terrestre, aunque con exigencias de ingeniería adicionales relacionadas con la profundidad del embalse, la corrosión y el acceso para tareas de mantenimiento. El agua también puede ayudar a los paneles Instalar los módulos sobre el agua trae, además, un par de beneficios adicionales potenciales.
El Banco Mundial señaló el efecto de refrigeración del agua como una de las razones por las que algunas plantas flotantes pueden lograr un rendimiento energético superior al de instalaciones terrestres comparables, ya que los paneles pierden eficiencia a medida que aumenta su temperatura. En paralelo, cubrir parte de la superficie de un embalse puede reducir la evaporación bajo determinadas condiciones climáticas, un beneficio extra en depósitos destinados justamente al abastecimiento de agua. Un modelo que ya se replica en Ohio Monroeville es el tercer proyecto de D3Energy en el estado, después del sistema instalado en el embalse de Del-Co Water, en Delaware (Ohio), y el del embalse Twin Lakes, en la ciudad de Lima, completado a comienzos de este mismo año. Entre los tres, Ohio ya suma cerca de 10 megavatios de energía solar flotante operativa, toda ella instalada sobre cuerpos de agua que las propias administraciones locales ya poseían, más que cualquier otro estado del Medio Oeste estadounidense.
El esquema de negocio se apoya, en los tres casos, en un contrato de compraventa de electricidad: Gardner Capital financia y es propietaria de las instalaciones, y el municipio simplemente le compra la energía que genera, sin tener que afrontar toda la inversión inicial por su cuenta.