Seguir a FinanzasDigital en Google El reciente aumento de la tasa de referencia de la Reserva Federal refleja un entorno económico marcado por inflación persistente, mayor crecimiento y costos de endeudamiento más altos, según economistas consultados. Aunque el presidente estadounidense Donald Trump criticó la decisión, los analistas señalan que las tendencias estructurales de la economía pesan más que la propia Fed en la evolución de las tasas de largo plazo. La economía estadounidense continúa creciendo pese a sucesivos shocks, mientras la inflación se mantiene elevada. Grandes empresas tecnológicas están tomando deuda para financiar infraestructura de inteligencia artificial, y el gobierno federal sostiene déficits presupuestarios amplios, factores que presionan al alza los rendimientos de los bonos y, por extensión, las tasas de interés.
El promedio de la hipoteca a 30 años alcanzó 6,95%, su nivel más alto en más de un año y medio, alejándose del entorno de tasas cercanas al 3% que caracterizó la década de 2010. El economista Joe Brusuelas explicó que la economía pasó de un período de demanda débil a uno en el que el gasto de consumidores y empresas se enfrenta a cuellos de botella, precios más altos de energía por la guerra con Irán y limitaciones en la cadena de suministro de tecnología. “Hemos atravesado una transformación estructural de la economía”, afirmó. Más leídas Pdvsa y TotalEnergies firman memorando para impulsar nuevos proyectos energéticos Cierre parcial de la ARC este domingo por maniobras eléctricas de Corpoelec Datanálisis: menos de 5% del presupuesto familiar queda libre para gastos no obligatorios Empresas y gobierno compiten por financiamiento Las grandes tecnológicas, que en la década pasada acumulaban efectivo, ahora lo destinan a centros de datos de IA y recurren a más deuda para expandirlos. El consumo también se mantiene firme: un repunte reciente en las ventas minoristas llevó a economistas de Bank of America a proyectar un crecimiento anualizado cercano al 3% para el trimestre julio‑septiembre.
El presidente de la Fed, Kevin Warsh, destacó en Jackson Hole que el exceso de capital que permaneció inactivo tras la crisis financiera ahora fluye hacia infraestructura tecnológica, lo que contribuye a elevar los rendimientos de los bonos del Tesoro. El bono a 10 años superó el 5%, incluso antes del último aumento de tasas. Aunque Trump pidió tasas cercanas al 1%, economistas señalan que varias de sus políticas —incluida la guerra con Irán, que elevó los precios de la gasolina— han contribuido a mayores costos de endeudamiento. Cuando la inflación se mantiene alta, los inversionistas exigen rendimientos más elevados en los bonos de largo plazo, lo que influye directamente en las tasas hipotecarias.
La inflación ha superado el crecimiento de los salarios promedio durante cinco meses consecutivos, y la asequibilidad sigue siendo una preocupación central para los hogares estadounidenses. Brusuelas advirtió que la expansión económica es “desequilibrada”, sostenida por el despliegue de la IA y el gasto de consumidores de mayores ingresos. Con información de Associated Press