El Atlético de Madrid se impuso al Real Madrid (2-1) en el derbi del domingo en el Metropolitano, en un partido en el que el conjunto colchonero fue superior y que cambió una acción tras el descanso en la que Huijsen cometió penalti sobre Giuliano. Fue roja para el central español y el 1-0 para los rojiblancos, tras el acierto de Grimaldo. Luego llegaría el tanto de Jonathan David, tras pase de Giuliano, y el de Rudiger, en el tramo final, que sirvió para maquillar el resultado. Fue mejor el Atlético.
Ligeramente contra once y ampliamente contra diez. Diego Simeone se impuso en la pizarra a Jose Mourinho. Y de forma clara. En la primera mitad, donde los dos equipos se tuvieron mucho respecto, el que más buscó la meta contraria fue el Atlético.
Los blancos tuvieron dos disparos lejanos y poco más. Oblak ni intervino. Pero más allá de eso, la sensación fue que el cuadro colchonero tenía controlado el choque en todo momento. Que se jugaba a lo que quería, que pasaba por no perder balones en la salida de balón y que el rival no pudiera correr a campo abierto, conscientes del peligro que llevan hombres como Mbappé, Vinicius o Bellingham con espacio por delante.
En el descanso, el Cholo siguió con el plan, metiendo a Koke por Pubill, que tenía amarilla, y pasando a jugar con un 4-4-2. Eso se tradujo en más dominio, en más control. Y poco después llegó la jugada que lo cambió todo. El penalti de Huijsen sobre Giuliano y la expulsión del central.
Con ventaja en el marcador y con un hombre más, el Atlético fue dueño y señor del choque. El Madrid tampoco presionaba mucho, lo que permitía a los colchoneros acaparar la posesión. Así fue hasta el tramo final, en el que un gol de Rudiger en una acción mal defendida llevó la tensión y los nervios al Metropolitano. Acabó el partido 2-1, con Simeone celebrando al entrar corriendo en el túnel de vestuario y con Mourinho desviando el foco hacia los árbitros para no hablar de fútbol y del pobre partido que hizo su equipo en el Metropolitano.
Por cierto, el curso pasado en el Bernabéu, después de que no se señalase un clarísimo penalti de Carvajal sobre Llorente, el Cholo aseguró que "no creo que no hayamos ganado por eso. No creo que haya interferido en el partido. Pudimos hacer más", dijo entonces el preparador argentino pese al enfado de la afición colchonera.