Buenos Aires — Las expectativas de empresas industriales, supermercados y autoservicios mayoristas para los próximos tres meses reflejan un escenario de estancamiento de la actividad y debilidad de la demanda interna. Según ambos relevamientos del Indec, la mayoría de las compañías de la Argentina no prevé cambios en sus niveles de actividad. En el caso de supermercados y autoservicios, el 74,2% de los empresarios prevé que la situación comercial se mantenga igual entre septiembre y noviembre, mientras que solo el 19,1% ve una mejora y 6,7% anticipa una caída. En los primeros ocho meses del 2026, las ventas de supermercados cayeron por 2,8% a precios constantes, según el Indec.
De acuerdo con otro relevamiento difundido por el Indec, el indicador de confianza empresarial para el rubro fabril se ubicó en -20,2% en agosto, un deterioro desde el -17,2% de julio, aunque arriba del -21,0 del octavo mes de 2025. El Índice de producción industrial manufacturero, también del Indec, acumula una caída del 2,6% en el año hasta julio. En ese sentido, el 64,9% de las compañías del segmento espera que su volumen de producción no varíe durante los próximos tres meses. En tanto, un 19,7% anticipa una disminución y apenas un 15,4% proyecta un aumento.
La demanda interna presenta una señal más débil Las expectativas son todavía más negativas cuando las empresas responden por la evolución de los pedidos de la demanda interna. El 62,4% de las compañías espera que los pedidos no varíen durante los próximos tres meses. Pero el 23,8% prevé una disminución, mientras que solo el 13,8% anticipa un aumento. En este caso, el balance alcanza -10%, más del doble de negativo que el registrado para las expectativas de producción.
VER MÁS: Economía argentina anota primer trimestre de contracción desde 2024 El indicador de difusión se ubicó en 45 puntos, también por debajo del umbral de 50. La diferencia entre ambos indicadores muestra que, para las empresas industriales, el principal foco de preocupación hacia los próximos meses está puesto en la evolución de la demanda doméstica. En el caso de supermercados, la demanda interna representa el 59,6% al ser consultados respecto de los factores que limitan la capacidad para aumentar la actividad comercial. Un escenario de cautela para la industria Los datos configuran así un panorama en el que no aparece una expectativa generalizada de recuperación de la producción.
La respuesta predominante es la estabilidad, pero entre las empresas que esperan algún cambio hay una mayor presencia de quienes proyectan una caída. VER MÁS: IPI e ISAC: Industria y construcción revierten subas de junio y caen en julio La situación es más marcada en los pedidos provenientes del mercado interno. Allí, casi una cuarta parte de las empresas anticipa una disminución y menos de una de cada siete espera un aumento. En conjunto, las expectativas para los próximos tres meses muestran que la industria enfrenta un escenario de actividad contenida y demanda interna débil, con indicadores que se ubican por debajo del nivel de equilibrio y balances negativos tanto para la producción como para los pedidos internos.
En tanto, el 73% de las firmas del sector de supermercados dijo que no espera un aumento en los pedidos realizados a los proveedores, al tiempo que un 15,7% estima una baja y un 11,2%, una suba. En cuanto al personal, el 84,3% respondió no estipular una variación, un 13,5% anticipó un recorte y 2,2% tiene la expectativa de un aumento.