Intelectuales cubanos recuerdan creación del Ministerio de Cultura

Intelectuales cubanos recuerdan creación del Ministerio de Cultura

El centro Dulce María Loynaz acogió la cita, donde el periodista Fernando Sosa, el investigador Juan Nicolás Padrón y Lucía Sardiñas, fundadora del Ministerio (Mincult), compartieron anécdotas sobre su proceso de creación el 2 de diciembre de 1976. Los asistentes escucharon además de primera mano sobre el Consejo Nacional de Cultura, antecedente del ministerio, los errores cometidos, el papel del ex ministro Armando Hart (1930-2017) y algunas de las políticas culturales adoptadas. Sardiñas enfatizó que el ministerio es resultado de una política que comenzó en el año 1975, con el Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba. Su creación constituyó sin dudas una mejora en las relaciones con sus representados, para quienes las decisiones del Consejo de Cultura se alejaban de lo seguido por la Revolución a partir del texto Palabras a los intelectuales (1961).

Para los intelectuales significó un desarrollo en la atención, en el control de la política, en el perfeccionamiento de lo que ya existía; fue el impulso que hacía falta para una atención a escritores y artistas (moral y económica) que llega incluso a nuestros días, apuntó Sardiñas. El inicio del Mincult fue una tarea de gigantes, aseveró Padrón, quien añadió que a su criterio, significó incluso la tabla de salvación de muchos escritores y artistas en la década de 1980. Padrón opinó que el Consejo Nacional se convirtió en una institución excluyente, con prejuicios y muchos errores, razón por la que al crear el Mincult, las personas vieron “los cielos abiertos”, al presentarse con una dirección amplia y receptiva. Como primer Ministro de Cultura, el papel de Hart fue fundamental, a decir de los protagonistas del encuentro; era abierto a reunirse y escuchar a personas con diferentes criterios y siempre buscaba conocer la opinión de los jóvenes.

El lúcido pensamiento marxista, martiano y fidelista de Hart es algo que se debería presentar a la juventud; fue un hombre de una raigal cubanía, que a partir de su vida política, contribuyó al desarrollo de las ideas en Cuba, con un pensamiento renovador para ese momento, reconoció a su vez Sosa. La política de Hart de buscar opiniones, aunque no nos gustaran, tiene aplicación ahora, en un tiempo en que se hace necesario reinventarse, intervino al cierre del encuentro el presidente del Instituto Cubano del Libro, Juan Rodríguez. En la actualidad, el Mincult dirige y ejecuta en el ámbito de su competencia la aplicación de la política cultural, al tiempo que, de conjunto con otras instituciones, trabaja en la defensa y enriquecimiento del patrimonio cubano. rgh/las/vnl

¿Te gustó esta nota? Compártela: