Apple ha tomado caminos opuestos con el almacenamiento de sus dos ordenadores de sobremesa. Mientras el Mac Studio sigue permitiendo cambiar el módulo SSD en las configuraciones más potentes, el nuevo Mac mini vuelve a soldar el almacenamiento a la placa lógica, una decisión que cierra la puerta a futuras ampliaciones y que va justo en la dirección contraria a lo que la propia Apple hizo con la generación anterior. Y es que hace apenas un par de años Apple sorprendió a todos permitiendo, por primera vez, extraer el SSD tanto del Mac mini como del Mac Studio. El M4 Mac mini llegó con un módulo de almacenamiento en ranura, algo que también tenían los Mac Studio con M1 y M2.
Apple nunca recomendó que el usuario metiera mano ahí, pero al menos ya no era imposible, y hubo empresas que sacaron mucho partido de esa ranura libre. Con los nuevos M5 Pro y M6 del Mac mini, esa puerta se cierra de nuevo. El Mac mini pierde la ranura de SSD que tenía con el chip M4 La documentación oficial de reparación del Mac mini que ha publicado Apple, de momento, solo incluye una hoja de especificaciones técnicas. No hay ni una línea sobre cómo sustituir el almacenamiento, lo que ya es una pista bastante clara de por dónde van los tiros.
La confirmación llega de una empresa especializada en ampliar el almacenamiento de este tipo de equipos, que ha comprobado que el nuevo Mac mini no admite ya ninguna actualización de SSD. Esto afecta tanto al modelo con chip M5 Pro como al que monta el M6: en ambos casos, el almacenamiento NAND vuelve a estar soldado a la placa lógica, tal y como ocurría antes de la llegada de los modelos con ranura extraíble. El cambio resulta llamativo porque Apple cobra un sobrecoste notable por cada salto de capacidad de almacenamiento en sus configuraciones. Con la soldadura de vuelta, quien compre un Mac mini con poca capacidad ya no podrá ampliarla más adelante, ni siquiera arriesgando la garantía como sí era posible con el modelo anterior equipado con chip M4.
El Mac Studio con M5 Max y M5 Ultra sigue permitiendo cambiar el módulo La buena noticia, si buscas un equipo algo más flexible, está en el Mac Studio. La documentación de reparación publicada por Apple para los modelos con M5 Max y M5 Ultra confirma que el SSD se puede sustituir, aunque el objetivo declarado es la reparación, no que instales tú mismo un módulo más barato para ahorrarte el sobrecoste de Apple por el almacenamiento. El propio texto de Apple avisa de que «los módulos SSD son específicos de cada modelo de Mac» y pide asegurarse de usar el que corresponde exactamente a tu equipo. El Mac Studio puede llevar hasta dos módulos según la configuración elegida, y no son intercambiables entre sí: cada uno lleva un número de serie que termina de forma distinta según el conector de la placa lógica al que está destinado.
Esta posibilidad no es nueva en la línea Studio: ya estaba presente en los modelos con chip M1 y M2, así que Apple mantiene el mismo criterio en dos generaciones seguidas mientras cambia de rumbo en el Mac mini. Por qué no sirve cualquier SSD aunque tengas la ranura libre Aquí viene el matiz importante, y por eso no conviene lanzarse sin pensarlo: aunque el módulo del Mac Studio recuerda físicamente a un SSD estándar de PC, no lo es. Apple integra el controlador dentro del propio chip Apple Silicon en lugar de colocarlo en el módulo, así que no puedes comprar un M.2 cualquiera e instalarlo esperando que funcione sin más. Antes de que existieran estas ranuras, algunos usuarios llegaron a hacer soldaduras extremadamente delicadas para ampliar el almacenamiento por su cuenta.
Con la llegada de las ranuras, surgieron empresas que ofrecían soluciones bastante cercanas al plug and play, aunque tampoco tan sencillas como parece: para completar la instalación necesitas acceder a otro Mac que ejecute el proceso de configuración. Y, por supuesto, abrir la carcasa del Mac Studio anula la garantía al instante.