Bloomberg — La actividad empresarial de Estados Unidos creció al ritmo más rápido en más de cinco años, ya que la sólida demanda impulsó los nuevos pedidos y el empleo en el sector manufacturero y de servicios. El índice compuesto preliminar de gestores de compras de EE.UU. de S&P Global subió hasta 58,4 en septiembre, según los datos publicados este miércoles. Se trata del nivel más alto desde julio de 2021. Las cifras superiores a 50 indican expansión.
El empleo se disparó a un ritmo no visto en más de cuatro años, mientras que los precios de los insumos crecieron al ritmo más rápido desde 2022. Los encuestados achacaron esta situación principalmente al aumento de los costes del combustible y el transporte, aunque muchas empresas también señalaron un repunte de los salarios. Ver más: La actividad empresarial en EE.UU. se expande a su ritmo más rápido desde 2022 “Es evidente que la actividad empresarial está en pleno auge tanto en el sector manufacturero como en el de los servicios”, afirmó Chris Williamson, economista jefe de S&P Global Market Intelligence, en un comunicado. “Sin embargo, este crecimiento va acompañado de algunos de los cuellos de botella más graves en la cadena de suministro observados en los casi veinte años de historia de la encuesta —si se excluye la pandemia—, y las empresas también informan de crecientes problemas a la hora de encontrar personal adecuado”, añadió Williamson. La actividad en el sector de los servicios aumentó hasta 58,7 en septiembre, la cifra más alta desde 2021.
El indicador de empleo registró su nivel más alto desde junio de 2022. El indicador manufacturero del grupo se disparó hasta 57, la mejor lectura desde 2022. Los nuevos pedidos, un indicador de la demanda, registraron la expansión más rápida desde abril de 2022, mientras que la contratación fue la más sólida desde febrero de 2021. Sin embargo, los plazos de entrega de los proveedores se alargaron más que en cualquier otro momento desde mediados de 2022 y los costes de las materias primas se mantuvieron elevados, lo que indica presiones en la cadena de suministro.
El sólido gasto de los consumidores, la inversión empresarial impulsada por la inteligencia artificial y los gastos en defensa han reforzado a las empresas estadounidenses este año. Los últimos datos de S&P Global sugieren que la fuerte demanda está compensando el aumento de los costes energéticos y los atascos en la cadena de suministro provocados por la guerra con Irán. Williamson señaló que, al margen de la reapertura de la economía tras la pandemia, la mejora de la actividad empresarial registrada en septiembre “es la mayor observada desde principios de 2015″. -Con la colaboración de Kevin Varley. Lea más en Bloomberg.com