Estos camiones cisterna no han recorrido las calles de la Franja de Gaza para distribuir agua entre la población, sino para advertir sobre la creciente dificultad para conseguir agua potable. La caravana recorrió las calles de la ciudad de Gaza, concluyó con una pausa de protesta para denunciar las restricciones que impiden la entrada de suministros necesarios para mantener estas instalaciones operativas. En Gaza, el acceso al agua ya no es una crisis pasajera, sino una emergencia que se agrava desde el comienzo de la guerra. Esta movilización busca poner el foco en una crisis que afecta directamente a la población: la falta de agua potable.
Sin combustible, repuestos y otros suministros operativos, las plantas desalinizadoras tienen cada vez más dificultades para garantizar el acceso al agua potable para toda una población. Huda Hegazi, Gaza nht/tqi