Carmen Villalobos atraviesa uno de sus momentos más plenos y productivos. Entre nuevos proyectos, aprendizajes y una mirada mucho más consciente sobre lo que quiere, experimenta un momento de paz. Hay algo en ella que los años, el éxito y la fama no han conseguido cambiar, esa manera espontánea y cercana de habitar la vida. Conserva intacto el desparpajo de su Barranquilla natal, la risa fácil y su autenticidad.
Quizás ahí esté una de las claves de una carrera que no ha dejado de crecer. Carmen ha evolucionado sin renunciar a su propia voz. Hoy, sin embargo, hay una mujer distinta detrás de esa misma sonrisa. Una que se conoce mucho más, que aprendió a decir que no, que tiene claros sus “no negociables” y que ha hecho de su paz y de su independencia una ley. “Hoy me he vuelto una prioridad en mi vida”, nos confiesa.
Y todo ocurre mientras atraviesa uno de los periodos más vertiginosos de su carrera. Terminó las exigentes grabaciones de Sin senos sí hay paraíso y casi sin detenerse volvió a ponerse al frente de Top Chef VIP, conjugando las dos grandes pasiones de su vida profesional: actuar y presentar. “No paro de trabajar y eso se lo agradezco todos los días a Dios”, asegura. Fue precisamente en medio de esa vorágine cuando Carmen hizo un alto en el camino para ¡HOLA! Américas.
Frente a nuestro lente volvió a aparecer esa mujer desenfadada y sencilla que conocemos desde hace tantos años y, después, en una conversación íntima nos abrió el corazón. Carmen no parece tener prisa por demostrar nada. Después de tantos años de carrera sabe quién es, qué quiere cerca y qué ya no está dispuesta a negociar. Créditos: Producción y Styling: Jorge Malavé Maquillaje y pelo: Norma Jane Asistente de fotografía: Juan Camilo Fernández Video: Javier Muñoz Locación: Grand Hyatt Bogotá Mánager: María Clara López Fotografía: Hernán Puentes Entrevista: Richard Moreno Castañeda