Coches Eléctricos El CEO de Volvo pide trabajar más horas en Europa: "¿Podemos seguir permitiéndonos estas condiciones laborales? No" Håkan Samuelsson asegura que Volvo prepara siete nuevos modelos para Occidente y seis para China antes de 2030, mientras reclama a Europa más productividad para competir con la industria asiática. El CEO de Volvo reclama más productividad para que Europa pueda competir con la industria asiática. Samuel Saco 25/09/2026 07:30 Actualizado a 25/09/2026 07:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad. Activar ahora Volvo prepara una de las mayores ofensivas de producto de su historia. Su todavía consejero delegado, Håkan Samuelsson, ha confirmado en una entrevista concedida al diario económico alemán Handelsblatt que la compañía está trabajando en 13 coches completamente nuevos de aquí a 2030. No se trata simplemente de actualizaciones o restylings de modelos existentes, sino de nuevos vehículos con los que la marca sueca pretende aumentar considerablemente su presencia mundial.
La estrategia contempla siete nuevos modelos destinados principalmente a los mercados occidentales y otros seis desarrollados específicamente para China. Volvo quiere utilizar esta ofensiva para duplicar su cuota de mercado y mejorar de forma importante su rentabilidad en unos años en los que la compañía está afrontando una competencia cada vez mayor, especialmente por parte de los fabricantes chinos. Samuelsson advierte de que Europa debe revisar sus costes y condiciones laborales para no perder competitividad. Volvo prepara 13 coches completamente nuevos Los modelos destinados a Europa y Estados Unidos compartirán principalmente dos plataformas de Volvo, mientras que los vehículos chinos serán desarrollados con una participación mucho mayor de Geely Auto, compañía hermana dentro del grupo chino Geely.
La intención es reducir costes de desarrollo y acelerar el lanzamiento de nuevos productos. La ofensiva incluirá tanto coches eléctricos como híbridos, una señal más de que Volvo ha abandonado la idea de apostar exclusivamente por eléctricos puros a corto plazo. La transición hacia el coche eléctrico está avanzando a ritmos diferentes dependiendo de la región, por lo que la compañía ha adoptado una estrategia más flexible. La competencia china ocupa una parte importante de la estrategia de Volvo.
La marca pertenece mayoritariamente a Geely Holding y pretende aprovechar cada vez más la tecnología y la capacidad industrial de su matriz para reducir costes. La marca espera que la proporción de componentes compartidos con Geely aumente desde aproximadamente un 10% actual hasta el 30% en 2030, una medida con la que calcula reducir alrededor de un 5% el coste de los materiales. La cooperación será especialmente estrecha en China. Allí, los seis nuevos vehículos de Volvo utilizarán más tecnología desarrollada conjuntamente con Geely, mientras que en Europa y Estados Unidos la marca mantendrá una arquitectura tecnológica más diferenciada.
Esta separación no es únicamente comercial. Volvo necesita mantener diferencias entre sus productos chinos y occidentales para cumplir las restricciones regulatorias de mercados como Estados Unidos, donde existe un escrutinio creciente sobre el uso de tecnología y software vinculados a empresas chinas. Samuelsson pide a Europa más productividad El todavía CEO de Volvo considera que Europa necesita aumentar su productividad para poder competir con China y otras regiones. El ejecutivo plantea incluso la necesidad de revisar las actuales condiciones laborales y trabajar más horas, preguntándose si Europa puede seguir permitiéndose el modelo actual.
Handelsblatt resume su postura señalando que Samuelsson reclama "más rendimiento y jornadas laborales más largas" para evitar una pérdida progresiva de competitividad. El CEO de Volvo cree que la industria europea necesita reaccionar ante el avance de los fabricantes chinos. Su advertencia parte de una comparación con lo ocurrido durante décadas en otras grandes regiones industriales. Y es que si Europa no mejora su capacidad para producir de forma competitiva, corre el riesgo de perder inversiones, empleo y producción frente a Asia.
Porque no es únicamente una cuestión de salarios. Los fabricantes europeos se enfrentan a costes energéticos, regulatorios y laborales más elevados, mientras que las compañías chinas desarrollan y lanzan nuevos automóviles a una velocidad cada vez mayor. La ofensiva de producto tiene también un objetivo financiero muy concreto. Volvo pretende duplicar su cuota de mercado y elevar su margen operativo antes de impuestos desde el 3,5% registrado en 2025 hasta más del 8%.
Para conseguirlo, la compañía no se limitará a lanzar nuevos coches. También quiere simplificar plataformas, aumentar el número de piezas compartidas y aprovechar mejor sus fábricas. Volvo incluso se ha mostrado dispuesta a fabricar vehículos para otros fabricantes en algunas de sus instalaciones. La compañía ha señalado específicamente sus fábricas de Chengdu, en China, y Gante, en Bélgica, como plantas en las que podría aprovechar capacidad productiva para terceros.
Pese al proceso de reestructuración que está viviendo la industria europea, Volvo asegura que no tiene previsto cerrar ninguna de sus fábricas. Esta postura contrasta con los planes de ajuste anunciados por otros grandes grupos automovilísticos en los últimos meses. Coches diferentes para Europa, Estados Unidos y China La responsable de cadena de suministro de Volvo, Francesca Gamboni, explicó durante la presentación de la estrategia que la marca desarrollará vehículos grandes para Estados Unidos , modelos pequeños y medianos para Europa y automóviles principalmente medianos para China . La idea supone alejarse parcialmente del antiguo modelo de un automóvil global prácticamente idéntico para todos los mercados.
Las diferencias regulatorias, los gustos de los clientes y, sobre todo, la velocidad de evolución de la industria china hacen cada vez más difícil mantener esa estrategia. China, por ejemplo, exige ciclos de desarrollo mucho más rápidos y una integración tecnológica especialmente avanzada en ámbitos como software, conectividad o sistemas digitales. Volvo prepara una nueva ofensiva de producto con 13 modelos completamente nuevos. La estrategia anunciada confirma además el cambio de postura que Volvo ya ha venido mostrando durante los últimos meses.
La compañía había sido una de las marcas europeas más agresivas en su objetivo de abandonar los motores de combustión y convertirse en un fabricante completamente eléctrico. Sin embargo, la demanda de eléctricos ha evolucionado más lentamente de lo que algunas marcas habían previsto en mercados como Estados Unidos. Por ello, los próximos 13 vehículos no serán exclusivamente eléctricos. Volvo combinará modelos completamente eléctricos con híbridos, utilizando estos últimos como tecnología de transición en aquellos mercados donde los eléctricos todavía no han alcanzado una penetración suficiente.
Uno de los modelos clave en esta ofensiva será el nuevo EX60 eléctrico, cuya demanda inicial ha superado las previsiones de Volvo. La compañía también está trasladando producción para reducir el efecto de los aranceles, como ocurre con el XC60 híbrido, cuya producción se está llevando a Carolina del Sur, mientras aumenta la fabricación del EX30 en Bélgica. Samuelsson prepara su salida de Volvo Håkan Samuelsson, de 75 años, regresó al puesto de CEO de Volvo en 2025 después de haber dirigido anteriormente la compañía entre 2012 y 2022. Su regreso tenía precisamente como objetivo encauzar una nueva transformación de la marca en un momento especialmente complejo para la industria.
Samuelsson dejará el cargo de CEO de Volvo en 2027 y Klaus Zellmer asumirá la dirección de la compañía. Volvo ya ha anunciado que Klaus Zellmer, actualmente al frente de Škoda, será su sucesor . Zellmer asumirá la presidencia y la dirección ejecutiva de Volvo como muy tarde el 1 de octubre de 2027. Por tanto, antes de marcharse, Samuelsson deja por tanto trazada buena parte de la hoja de ruta que deberá ejecutar su sucesor: 13 coches completamente nuevos, una gama diferenciada entre China y Occidente, más colaboración con Geely y una combinación de eléctricos e híbridos con la que Volvo pretende crecer significativamente antes de terminar la década.
Samuelsson dejará el cargo de CEO de Volvo Cars en 2027, cuando Klaus Zellmer asumirá la dirección de la compañía. Temas Volvo Coches Eléctricos