El crédito en Colombia sigue estancado, pero los bancos no pierden su solidez

El crédito en Colombia sigue estancado, pero los bancos no pierden su solidez

Bogotá — La banca colombiana mantiene resultados sólidos, pero el segundo trimestre de 2026 muestra una diferencia entre la rentabilidad del sistema y el ritmo de expansión del negocio crediticio. “Resultados bancarios sólidos en un entorno macro que continúa retador”, señala Grupo Cibest al describir el comportamiento del sector durante el segundo trimestre de 2026. Bancolombia El crédito avanza, pero pierde ritmo La cartera bancaria llegó a COP$757,8 billones en el segundo trimestre y registró un crecimiento real anual de 2,5%. Sin embargo, el reporte identifica señales de moderación. La cartera registra una “desaceleración consecutiva desde marzo de 2026”, mientras también se ha reducido el ritmo de los desembolsos.

Según Cibest, el crecimiento observado responde a una “fase de normalización tras las contracciones de años previos”. El documento mantiene una expectativa de crecimiento moderado para 2026 y 2027, en un escenario caracterizado por tasas de interés todavía elevadas. Mejora la calidad de la cartera La cartera vencida cayó 5,5% anual durante el segundo trimestre, hasta COP$28,2 billones. Los castigos también cambiaron de comportamiento: pasaron de crecer 1% anual en el cuarto trimestre de 2025 a contraerse 5,2% en el segundo cuarto del año.

El monto de la cartera castigada llegó a COP$49,5 billones. El informe señala que los niveles “siguen siendo elevados en términos históricos”. Al mismo tiempo, Grupo Cibest indica que estos indicadores “se han mantenido estables durante 2026 y continúan desacelerándose frente al año anterior en términos reales”. El ajuste resulta relevante para la cartera de consumo, que concentró los mayores deterioros durante el ciclo previo.

Rentabilidad en niveles elevados La rentabilidad de la banca lleva 16 meses en niveles de doble dígito, con un promedio de 13,7%, y cerró el segundo trimestre en 18,6%. El informe atribuye este comportamiento al crecimiento de los ingresos por intereses, la mejora en la calidad de la cartera y el desempeño de los ingresos derivados de las inversiones. “Esta dinámica permitió a la banca asumir menores gastos en provisiones”, señala el reporte sobre el comportamiento de los resultados durante el segundo trimestre. Las provisiones llevan 26 meses de contracción real anual, a un ritmo promedio de 13,3%, de acuerdo con el documento de Bancolombia. Los resultados, añade el informe, descansan principalmente en “la gestión del riesgo, la mejora en la calidad de los activos y los retornos financieros por las inversiones”.

En contraste, el documento señala que la expansión robusta del crédito tiene un peso menor en los resultados y que todavía existen limitaciones estructurales para su crecimiento. Tasas altas frenan la intermediación El escenario para la intermediación bancaria se volvió más exigente durante el inicio del tercer trimestre de 2026, según el análisis. “El aumento de las tasas de interés continúa elevando tanto el costo de fondeo como el costo de colocación”, señala el documento. Con corte a agosto, la tasa promedio de colocación aumentó 335 puntos básicos en lo corrido del año, hasta 19,5%. El informe señala que ese nivel representa “el mayor costo de endeudamiento desde mayo de 2024”.

La captación mediante CDT también aumentó, aunque en menor proporción. La tasa para un año llegó a 12,2% y la de seis meses a 10,7%. Este comportamiento tuvo efectos sobre la demanda y los márgenes. “Este entorno presionó la demanda por crédito y los márgenes de intermediación”, indica el reporte. Menor presión de las provisiones La mejora en la calidad de los activos también permitió contener el gasto en provisiones.

Durante el segundo trimestre, el gasto neto en provisiones fue de COP$3,8 billones y el costo del riesgo se mantuvo en 2%, de acuerdo con el informe. “Un menor requerimiento de provisiones liberó recursos y favoreció la rentabilidad del sistema”, señala Cibest al analizar este comportamiento. Los ingresos netos por intereses sumaron COP$11 billones, equivalentes a un margen de 5,5% sobre la cartera bruta. Ese margen representó una mejora de 10 puntos básicos frente al trimestre anterior, según los cálculos incluidos en el documento. Las inversiones toman protagonismo Los ingresos por inversiones y derivados llegaron a COP$10,3 billones durante el segundo trimestre, con un crecimiento anual acumulado de 22,6%.

Estos ingresos representaron 14,8% de los activos de inversión y derivados, reflejando el rendimiento del mercado de renta fija. Sin embargo, el reporte señala que el aumento de las tasas generó desvalorizaciones en los títulos de deuda pública. Estas estuvieron además presionadas por el elevado déficit fiscal y “acotaron el resultado potencial del portafolio”, según el informe. La perspectiva para 2026 La rentabilidad mejoró durante el segundo trimestre.

El ROA llegó a 1,6%, mientras las utilidades acumularon COP$5,7 billones y el ROE se ubicó en 18,6%. El reporte señala que los rendimientos de la cartera y de las inversiones “equilibraron un crecimiento moderado de los ingresos por intereses”. Para el cierre de 2026, Cibest proyecta una expansión real de la cartera de 2,1%. Para 2027 espera una recuperación gradual, con un crecimiento real de 3%.

En el corto plazo, “las tasas elevadas, el mayor costo de fondeo y el bajo apalancamiento de la economía seguirían limitando la colocación”. Hacia 2027, el informe espera que el crédito comercial gane tracción a medida que avance la reactivación y disminuya la incertidumbre. También menciona proyectos de infraestructura, vivienda, minería y energía como factores asociados a esa expectativa de mayor actividad crediticia.

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