Al intervenir en el 81 periodo de sesiones de la Asamblea, aquí en Nueva York, el jefe de la delegación cubana, canciller Bruno Rodríguez Parrilla, denunció el crimen genocida del sionismo contra el pueblo palestino; ratificó la solidaridad con el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional de Nicaragua, y reiteró el apoyo al derecho inalienable del pueblo de Puerto Rico a la libre determinación e independencia. Además, subrayó que las hermanas naciones de África y del Caribe merecen un trato justo y diferenciado, así como reparaciones por los horrores del colonialismo y la trata trasatlántica de esclavos. Igualmente reafirmó la solidaridad de Cuba con el pueblo saharaui y su derecho a la libre determinación y ratificó el apoyo al principio de “Una Sola China”. “Tenemos la convicción de que el rumbo actual de las relaciones internacionales, de irrespeto al Derecho Internacional, desacato a las Naciones Unidas, y de imposición de la voluntad unilateral del más poderoso sobre otros países, por vía de la intimidación y la coerción, es peligroso y es insostenible”, advirtió el ministro. “La ley de la selva no puede ser el futuro de la Humanidad”, sentenció. Recordó que, para impedir esas prácticas, además de promover la paz y la justicia, fue que las generaciones que nos antecedieron fundaron las Naciones Unidas y, durante décadas, desarrollaron y trataron de enriquecer su actividad.
Recuperemos su papel, hoy que tal vez estemos a tiempo, antes de que la Organización de las Naciones Unidas -enfatizó- “pase a la historia como un sueño irrealizado de grandes promesas”. En el año de su centenario, confiemos como Fidel Castro Ruz, líder histórico de la Revolución cubana, en que, si luchamos con determinación, un mundo mejor será posible, concluyó. las/dfm