Esto no lo provocó un terremoto ni una inundación. Son las ruinas de una vivienda destruida durante la ofensiva sionista. Aquí vivía una familia que ahora necesita reconstruir no solo su casa, sino su vida. Naciones Unidas estima en 71 500 millones de dólares las necesidades de recuperación y reconstrucción de la Franja de Gaza.
Pero la destrucción también se mide en empleos y fuentes de ingresos. Alrededor del 92% de los establecimientos de Gaza están dañados o destruidos. Comercios, talleres, fábricas y negocios que sostenían a miles de familias han desaparecido. Pero ahora surge otra cuestión: ¿quién asumirá el coste de esta destrucción? la Organización de la ONU sobre el Comercio y Desarrollo (UNCTAD, por sus siglas en inglés) estima en más de 3670 millones de dólares las deducciones y los ingresos palestinos retenidos entre 2019 y marzo de 2026.
La población palestina intenta levantar lo que perdió, pero cada nuevo daño aumenta una factura que ya alcanza millones de dólares, pero que continua estancada por las restricciones sionistas. 71 500 millones de dólares. Esta es la factura estimada para recuperar y reconstruir Gaza. Pero detrás de esta cifra hay casas, hospitales, comercios y fuentes de trabajo destruidos. Y desde estas ruinas, la pregunta va más allá de quién financiará la reconstrucción: ¿quién asumirá la responsabilidad por lo destruido y qué garantías existen de que aquello que hoy se reconstruya no vuelva mañana a convertirse en escombros?
Huda Hegazi, Gaza. mep/tqi