En el marco del Día del Inversor, McDonald’s Corp. (MCD) anunció su programa NEXT, mediante el cual ofrecerá un apoyo de US$8.500 millones a franquiciados durante 10 años, destinado a alivio de alquileres y apoyo de capital. Por el momento, los informes consultados ponen el foco en la ejecución de la estrategia y en cuándo comenzarán a verse sus efectos. Qué dijo Morgan Stanley Morgan Stanley Research señaló en un informe reciente que tiene cierto grado de escepticismo sobre su expectativa de que NEXT funcione. “A largo plazo, la compañía puede cumplir con sus planes de reinvención, pero necesita mostrar resultados iniciales que ayuden a recuperar la confianza de los inversores”, detalla el estudio. A su juicio, la reacción de la acción demuestra que la historia todavía requiere resultados concretos para convencer al mercado, aunque la relación riesgo/beneficio se inclina favorablemente.
Por otro lado, Morgan Stanley consideró que la caída de 5% de la acción tras el evento fue pronunciada, pero no respondió a una sorpresa fundamental relevante. Los analistas de este banco creen que el movimiento reflejó el desajuste entre el sentimiento sobre MCD y la falta de respaldo de las valuaciones del sector de restaurantes de servicio rápido, en un contexto de presión por las tasas, la gasolina y la demanda de consumidores de menores ingresos. El banco señaló que las tendencias actuales siguen siendo difíciles, mientras que la inversión asociada a NEXT es significativa y el tiempo necesario para que las nuevas iniciativas comiencen a dar resultados podría ser prolongado. Morgan Stanley, que mantiene una calificación Equal-weight (ponderación equivalente) sobre MCD, también advirtió que la ejecución reciente fue irregular.
Para Morgan Stanley, una visión más favorable sobre la acción podría surgir cuando McDonald’s empiece a mostrar avances en ventas vinculados con NEXT. Las ventas comparables siguen siendo la variable clave, aunque también habrá que seguir el crecimiento de unidades, los márgenes, el flujo de caja libre y la relación con los franquiciados, incluida su adopción de la estrategia y el alineamiento en cuestiones como la propuesta de valor. El banco destacó que varios componentes de NEXT ya están implementados fuera de Estados Unidos y han tenido resultados positivos. Aun así, considera que el plan podría tardar en mostrar sus efectos y que los catalizadores de corto plazo siguen siendo escasos.
Morgan Stanley considera que la acción podría haber caído en exceso y que merece ser seguida de cerca. La mirada de Bank of America Bank of America (BofA) mantiene una calificación Neutral, al considerar que los potenciales beneficios de largo plazo de NEXT sobre las ventas y la productividad están contrapesados por el momento y el nivel de inversión requeridos. La entidad financiera resaltó que las nuevas metas de McDonald’s implican un crecimiento de las ventas del sistema algo mayor que el previsto en 2023. El banco estima un crecimiento normalizado de 3%-4% en las ventas comparables de Estados Unidos y los mercados internacionales operados, mientras que el crecimiento neto de restaurantes aportaría entre 2% y 2,5%.
El mayor peso de los restaurantes franquiciados también favorecería los márgenes. McDonald’s busca elevar la proporción de unidades franquiciadas de 95% a 98% y reducir los gastos generales y administrativos hasta 1,9% de las ventas del sistema en 2030. BofA estima que esto llevaría el margen operativo hacia la zona baja-media de 50%, aunque el refranchising tiende a ser dilutivo para el resultado operativo en dólares. Además, el banco de inversión estima que NEXT podría generar unos 250 puntos básicos de mejora en la eficiencia de los restaurantes cuando esté completamente implementado.
Parte de ese beneficio se reinvertirá en iniciativas de crecimiento, mientras que la mayor parte fluiría hacia los franquiciados. Según los cálculos de BofA, implementar NEXT requerirá US$800.000 adicionales por restaurante tradicional con servicio para automóviles en Estados Unidos y US$650.000-US$700.000 en los mercados internacionales operados, además de la remodelación habitual. Bajo un supuesto de distribución de la inversión de 70% para el franquiciado y 30% para McDonald’s, el banco estima períodos de recuperación de unos cuatro años para los primeros y cinco años para la compañía. Qué es NEXT NEXT está organizado alrededor de iniciativas sobre el menú, los consumidores, los restaurantes y la experiencia en los locales.
El programa busca combinar cambios comerciales y operativos para impulsar las ventas y mejorar la productividad del sistema de McDonald’s. En el menú, la compañía apunta a fortalecer categorías como pollo y bebidas, además de mantener su posición en hamburguesas. El plan contempla nuevas propuestas y ajustes en la oferta para atraer consumidores y aumentar la frecuencia de las visitas. El programa también contempla cambios en la relación con los franquiciados y en la forma en que se distribuyen las inversiones y los beneficios derivados de las mejoras.
Una vez implementado por completo, se estima que NEXT podría generar unos 250 puntos básicos de mejora en la eficiencia de los restaurantes. Parte de ese beneficio se reinvertiría en iniciativas de crecimiento y la mayor parte fluiría hacia los franquiciados.