El líder supremo de Irán, Mojtabá Jameneí, de 57 años, sobrevivió a las heridas sufridas durante el ataque del 28 de febrero contra un edificio vinculado a la dirigencia iraní y fue trasladado a un hospital en Teherán. Así lo afirmó el clérigo Mohsen Heydari, miembro de la Asamblea de Expertos de Irán, en una entrevista concedida al canal Alaraby y publicada el 24 de septiembre. Según Heydari, Jameneí resultó herido en el ataque y tuvo que ser ingresado para recibir tratamiento. "No tiene ningún problema": Presidente iraní da detalles de la salud de Mojtabá Jameneí De acuerdo con su relato, después de que se conociera que Jameneí había sido hospitalizado, atacaron tres centros médicos de Teherán, y el actual líder iraní se encontraba en uno de ellos, que fue alcanzado, por lo que parte de su estructura se derrumbó. Jameneí habría quedado bajo los escombros y posteriormente equipos de emergencia lo rescataron.
Heydari no proporcionó detalles de las clínicas ni las circunstancias exactas de los ataques. Las primeras informaciones sobre las heridas de Jameneí aparecieron meses antes. En mayo, el portavoz del Ministerio de Salud iraní, Hossein Kermanpour, declaró que Jameneí había ingresado al hospital Sina de Teherán el 28 de febrero. Según el funcionario, sufrió heridas superficiales, que no fueron consideradas graves y requirieron atención médica limitada, es decir, "unos pocos puntos de sutura".
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, también aseguró esta semana que el ayatolá no tiene "problemas de salud específicos" luego de esas lesiones. El mandatario detalló en una entrevista con CBS News que se reunió dos veces con el líder supremo, que la última se prolongó por más de siete horas, y aseguró que " él estaba lo suficientemente saludable como para poder soportar esas horas de esa situación". "Desde un punto de vista médico, está completamente saludable . Escuchen esto de mí como médico y acéptenlo . No tiene problemas", enfatizó.