Lo que ahora puedes hacer (y antes no) con la apertura variable del iPhone 18 Pro

Lo que ahora puedes hacer (y antes no) con la apertura variable del iPhone 18 Pro

Llevo una semana con el iPhone 18 Pro Max y su cámara de apertura variable . Tras decenas de fotos, quiero contarte como es en el día a día . Ya expliqué en detalle qué es esta tecnología y cómo funciona. Lo que quiero contarte en este artículo es otra cosa.

Voy a hablarte de en qué casos concretos esta cámara te permite hacer algo que antes, con un iPhone, era imposible . Aquí van las situaciones que me he ido encontrando esta semana, foto a foto, ajuste a ajuste, con el iPhone en la mano. Pero antes de entrar en detalle en cada uno de ellos, quiero dejarte aquí un resumen rápido de los casos que he probado esta semana con la apertura variable del iPhone 18 Pro: Mucha más luz cuando antes tocaba conformarse, gracias a un objetivo bastante más luminoso que permite abrir la apertura al máximo, algo que antes había que limitar porque de día entraba demasiada luz. La posibilidad de limitar esa misma entrada de luz , tanto de día como de noche, para controlar escenas muy luminosas o conservar el ambiente nocturno sin que todo se queme.

El sol y las farolas convertidos en destellos con forma de estrella, cerrando el diafragma directamente desde la cámara. Más o menos control sobre qué parte de la imagen queda enfocada , jugando con cuánto se desenfoca el fondo según cuánto abras o cierres el diafragma. Una semana con un iPhone que por fin deja tocar el diafragma El apellido "Pro" siempre prometió más control, pero hasta ahora se cumplía a medias . Las cámaras de los iPhone Pro eran las mejores, sí.

Pero todo su funcionamiento seguía siendo el elegido por Apple. Tanto físicamente como en los controles de la app Cámara. Es ahora con el iPhone 18 Pro cuando han llegado dos cambios a la vez. Uno físico y otro por software.

El cambio físico : la apertura variable con unas láminas que se abren y se cierran dentro del objetivo. El cambio de software : la llegada de un modo profesional, acompañado de nuevos estilos fotográficos. Aplicaciones de terceros ya ofrecían algo de control manual antes, pero la app de Apple lo hace de una manera simple y conectada con la app Fotos para poder luego editar, añadir o quitar cualquier filtro o efecto que hayamos fotografiado. Y eso no tiene rival.

Un objetivo mucho, pero mucho más luminoso La ventaja más importante de una apertura variable está en lo que permite hacer con el objetivo. En este caso, montar un objetivo bastante más luminoso que el de cualquier iPhone anterior. Un 50% más luminoso, de hecho. Durante el día, esa luminosidad extra sería un problema , porque dejaría pasar demasiada luz y quemaría la imagen.

Por eso hace falta poder cerrar el diafragma. Y de ahí la necesidad de una apertura variable . Y luego tenemos el otro extremo. Momentos en los que antes el iPhone se quedaba corto: atardeceres, interiores con poca luz, noche cerrada, estrellas... esa apertura al máximo permite fotografías más luminosas y nítidas al no tener que abusar del modo noche o aumentar el ISO, que es un brillo digital.

La apertura f/1.48 da mayor luminosidad a la imagen El caso más extremo es la fotografía nocturna. Con f/1.48, el diafragma abierto al máximo , entra muchísima más luz de la que nunca ha entrado en un iPhone. Y se acerca mucho al resultado de una cámara profesional de mano. Una Sony, una Nikon, una Canon... y más si tienes un trípode para poner el iPhone.

Si en fotografía la apertura variable ayuda a tomar mejores fotos, en vídeo directamente se pasa el juego. Porque e n la fotografía siempre hemos tenido el modo noche para capturar más luz. Pero el vídeo no tiene esa opción, porque se graba la realidad, segundo a segundo. El vídeo en f/1.48 captura más detalles y texturas Con un objetivo tan luminoso y abierto al máximo, la luz que se consigue es impresionante .

Y también se gana en nitidez al tener que subir menos parámetros para allanar un brillo visible. Menos grano, menos ruido. Más luz. Pero como hemos visto en fotos, también podemos generar el efecto contrario .

Grabar bajo la lluvia, con el reflejo de las farolas en el suelo. Es un ejemplo de tanto s otros donde no queremos que entre tanta luz . Los smartphones tiran siempre a conseguir la máxima luminosidad posible. Pero si nos paramos a pensar, el cine y las series se ven justo al revés.

Una luz mucho más contenida y limitada. Pero a veces quieres justo lo contrario: menos luz Hay escenas donde lo que quieres no es más luz, sino menos. Fotografiar los neones de una calle, el ambiente luminoso de una ciudad de noche o un concierto con focos muy intensos sobre un fondo oscuro. Son situaciones donde captar toda la luz posible juega en tu contra: la escena pierde ese contraste entre luces y sombras que la hace interesante y todo se vuelve plano.

Demasiado brillante cuando en realidad no es así. Con la apertura al máximo, ese tipo de fotos suele salir sobreexpuesta, con las luces quemadas. Cerrando el diafragma hasta f/4 consigues mantener esas luces bajo control . Hay veces que cerrar la apertura de noche da un mejor resultado El sol y las farolas dejan de ser una bola blanca El último uso de la apertura variable es el más vistoso de todos y el que más ha sorprendido a las personas a las que se lo he enseñado.

Te meto en situación: una foto con el sol de frente o una farola encendid a de noche. Hasta ahora, todos esos puntos de luz se convertían en una mancha blanca sin forma que solía estropear la fotografía. Al cerrar la apertura los rayos de sol generan un bonito efecto de estrella Pero cerrando la apertura focal, esa misma luz atraviesa las finas láminas del diafragma y se transforma en un destello con forma de estrella. El efecto aparece con f/1.8, f/2.8 y f/4, no con la apertura máxima de f/1.48, así que hace falta elegir manualmente uno de esos tres valores para conseguirlo.

El resultado que le da a la fotografía es muy profesional . Ese tipo de detalles que antes solo veíamos en cámaras profesionales o conseguíamos mediante un filtro de Instagram. Incluso por la noche al cerrar la apertura genera efectos de destellos El control del enfoque, otro efecto de la apertura variable La apertura variable no solo sirve para controlar la luz. Como efecto secundario, también decide cuánto se desenfoca el fondo de una fotografía .

Con el diafragma abierto al máximo, en f/1.48, el fondo se difumina mucho más. Si quieres que el fondo se vea con más nitidez, por ejemplo en un paisaje donde te interesa que se aprecie todo el entorno, basta con cerrar la apertura para que no haya tanto desenfoque . f/1.48: máximo desenfoque f/4: mínimo desenfoque Hay un caso que por mi trabajo me afecta mucho: fotografiar pantallas o cualquier objeto en primer plano. Con las aperturas fijas y muy luminosas de iPhone anteriores, era muy fácil que una parte de la propia pantalla, o de lo que quisieras fotografiar, saliera desenfocada. Cerrando un poco el diafragma se reduce ese desenfoque.

Dependerá de lo que quieras fotografiar o grabar , pero ahora puedes jugar con ello. Antes, era lo que había. Una mayor apertura también genera un mayor desenfoque Una cámara que premia pensar antes de disparar Si te has dado cuenta, estos casos tienen algo en común: ninguno sale del modo Auto. El iPhone 18 Pro sigue siendo una cámara fácil y va a seguir dando buenos resultados sin tocar nada.

Pero por primera vez, quien quiera meter algo de mano va a poder hacerlo. Y no solo por los controles de la app Cámara, sino porque hay una apertura que se abre y se cierra a tu antojo. Y sí, exige dedicarle un momento a pensar el ajuste antes de disparar. Pero recordemos, estamos ante un iPhone Pro y hacer una fotografía no es lo mismo que tirar una foto.

El iPhone 18 Pro nos deja jugar, pensar y preparar algo que antes solo podíamos hacer con una cámara de fotos . Y para quien disfruta con este arte, el iPhone 18 Pro es el iPhone con más posibilidades que hemos tenido. Y sí, me atrevo a decir que es el mayor salto en la cámara principal en la historia del iPhone. Nunca antes habíamos contado con tantas posibilidades para crear algo como justo nosotros queremos.

Lo interesante de esta semana ha sido tanto encontrar el ajuste perfecto como acostumbrarme a pararme un segundo antes de disparar y preguntarme qué quiero conseguir con esa fotografía. Y cuanto más uso la apertura variable, más ganas tengo de ver qué hace el resto del año con escenas que todavía no he probado. Otoño, Navidad, Primavera, Verano, venid a mí. En Applesfera | iPhone 18 Pro, análisis: una cámara para volver a mirar las cosas En Applesfera | Cómo hacer fotos de 48 megapíxeles en nuestro iPhone, más calidad con solo un botón

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