Difunden desde Zimbabwe discurso de Cuba en Asamblea General ONU

Difunden desde Zimbabwe discurso de Cuba en Asamblea General ONU

El mensaje central fue contundente: el mundo no puede construir la paz mientras los Estados poderosos sigan utilizando la presión militar, la coerción económica y la intimidación política contra las naciones más débiles, destacó Mafa en su análisis publicado en medios regionales como The Panafrikanist y The Southern Africa Eye News. Sesenta y seis años después de que Fidel Castro se presentara en la misma tribuna de las Naciones Unidas y exigiera la desaparición de las filosofías del saqueo y la guerra, Cuba retomó ese argumento histórico con renovada urgencia, observó el analista. Ponderó cómo el gobierno de la isla afirmó que el expansionismo, la agresión militar, la coerción económica y los ataques a la soberanía nacional amenazan nuevamente los fundamentos del derecho internacional. Estados Unidos ha intensificado lo que La Habana describe como una campaña multidimensional contra Cuba, que incluye severas restricciones al suministro de combustible, el comercio, la financiación, la tecnología y los negocios internacionales.

Mafa recordó que más de siete mil contenedores estaban varados en los puertos afectando a los alimentos, las medicinas y el equipo médico en una guerra económica dirigida, en última instancia, contra la población. Si la coerción económica se convierte en un instrumento aceptado de la política internacional, todos los países en desarrollo se vuelven vulnerables, advirtió. La postura de Cuba sigue teniendo eco en gran parte del Sur Global. La historia de Cuba ha hecho de la soberanía un pilar fundamental de su identidad política.

El canciller de la isla caribeña argumentó, asimismo, que los intentos de forzar un cambio político mediante la asfixia económica equivalen a un ataque a la soberanía por la que lucharon generaciones de cubanos. Rechazó la caracterización de Cuba como una amenaza para Estados Unidos, destacando en cambio su trayectoria de cooperación internacional y su compromiso de larga data con otros países en desarrollo. La declaración ofrece otra lección, sostuvo el catedrático, al destacar el reconocimiento de los graves desafíos de la economía y los esfuerzos en curso para transformar el modelo económico y social del país, manteniendo la independencia, la soberanía y los logros sociales. De acuerdo con Mafa en The Panafrikanist y The Southern Africa Eye News, Cuba abogó explícitamente por fortalecer la ONU y acercarla a los pueblos del mundo.

Asimismo, reafirma su solidaridad con los países y pueblos que se enfrentan a legados coloniales, sanciones, intervenciones y luchas por la autodeterminación, incluidas las naciones africanas y caribeñas. La frase más contundente del discurso –opinó- fue también la más sencilla: «La ley de la selva no puede ser el futuro de la humanidad». Esa advertencia no debe desestimarse como mera retórica. Un mundo donde la fuerza militar se convierte en ley, el poder económico se torna justicia y la soberanía de las naciones más pequeñas pasa a ser negociable.

El mundo requiere naciones soberanas, iguales ante el derecho internacional, que cooperen en lugar de coaccionar, que comercien en vez de asfixiar, que negocien en vez de amenazar y que construyan la paz en lugar de prepararse para la guerra. Como concluyó el canciller de Cuba, esta alternativa no es inevitable. Un mundo mejor sigue siendo posible si los pueblos y las naciones luchan con determinación para construirlo, enfatizó el coordinador de la Cátedra Fidel Castro, adjunta a la Universidad de Midlands en Zimbabwe. oda/leg

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