Instagram Por María Garzón Leer en la aplicación Hace 11 años, la vida de Karmele Marchante cambió por completo. Vivía en una imponente casa con jardín en la zona de Arturo Soria de Madrid -para quienes no conozcan el barrio, actualmente el metro cuadrado supera los 6.000€/m² y puede llegar a los 9.000-, pero se vio obligada a abandonar el lujo y la exclusividad tras atravesar un durísimo bache económico con su abandono de Sálvame . Ella misma lo define como una "ruina" tertuliana y es que es más o menos lo que vivió. Rehizo su vida lejos de esa zona noble de la capital: en un dúplex de 40 metros cuadrados en Vallecas , un barrio cuyo metro cuadrado está por unos 3.500€/m² -la mitad de Arturo Soria-.
Parecen pocos metros, pero la periodista ha logrado condensar su esencia y personalidad entre estas paredes. Según recoge en exclusiva Lecturas , la vivienda de la periodista es una verdadera explosión de color y energía: comenzando por su cocina, que está decorada con un llamativo color verde lima. El resto de la casa tiene colores más neutros, pero sin perder la personalidad de Karmele. "Ahora vivo en este apartamento en el ensanche de Vallecas y he reagrupado todos los muebles que son imprescindibles para mí. No se me caen los anillos por venir a vivir a esta casa", declaró a dicho medio.
View this post on Instagram A post shared by Karmele Marchante (@karmele.marchante) En la planta baja se encuentran las estancias donde puede socializar, como la cocina o el salón. Éste último está dominado por un sofá de terciopelo rojo carmesí. En las paredes, obras de arte y recuerdos que adornan las paredes. La falta de espacio no ha supuesto un problema para la periodista, que ha seguido apostando por una decoración llena de antigüedades, muchas de ellas con mucho valor sentimental, como la virgen que heredó de su abuela, piezas de plata o sábanas de hilo del siglo XVIII que aún conserva con orgullo.
Arriba se encuentra el dormitorio y, junto a él, un pequeño despacho donde trabaja y sirve como refugio. La lectura siempre ha sido una pasión de Karmele, por lo que el apartamento se encuentra repleto de libros. En un rincón se encuentra su biblioteca que, aunque es pequeña, encaja muy bien en la casa. Instagram La claridad es uno de los grandes fuertes de la vivienda.
Al tratarse de un dúplex con grandes ventanales, la sensación de amplitud va mucho más allá de lo que marcan los metros cuadrados. Karmele reconoce que se siente de maravilla en este entorno: el bullicio de la calle y el trato cercano con la gente del barrio le dan una calidez humana que jamás encontró en su antigua mansión de Arturo Soria. Además aquí tiene piscina comunitaria, algo de lo que tampoco disfrutaba en su anterior apartamento. En el fondo, la nueva casa de Karmele Marchante en Vallecas es un vivo retrato de ella misma: un lugar variado, con poso cultural y cargado de energía.
No hay rincón sin historia ni adorno colocado al azar. Toda una lección de cómo, tras el varapalo económico, ha sabido levantar un hogar donde el estilo propio y la dignidad valen mucho más que cualquier dirección de prestigio.