La energía solar suele asociarse con tejados , campos abiertos o instalaciones expuestas directamente al Sol. Sin embargo, un grupo de científicos chinos acaba de demostrar que también puede funcionar varios metros bajo el agua. Durante una prueba realizada cerca de las islas Weizhou, en el mar de China Meridional, paneles especialmente diseñados consiguieron producir electricidad a 10 metros de profundidad. El experimento amplía considerablemente los límites de investigaciones anteriores, que habían probado sistemas similares a profundidades de alrededor de dos metros.
El objetivo no es alimentar ciudades desde el fondo del océano, sino proporcionar una fuente energética duradera para sensores, cámaras y equipos de comunicación submarinos. La clave está en aprovechar la luz que consigue atravesar el agua El principal desafío de instalar paneles solares bajo el mar es evidente: el agua absorbe y dispersa rápidamente la radiación solar. A medida que aumenta la profundidad, llega cada vez menos energía. Sin embargo, no todas las longitudes de onda desaparecen al mismo ritmo.
Parte de la luz azul y verde consigue penetrar varios metros y puede aprovecharse para generar electricidad. Para conseguirlo, los investigadores utilizaron células solares de perovskita, un material que puede ajustarse para absorber determinadas franjas del espectro mejor que las células tradicionales de silicio. En condiciones de laboratorio diseñadas para reproducir la iluminación existente a 10 metros de profundidad, estas células llegaron a convertir en electricidad aproximadamente el 35 % de la luz que alcanzaba su superficie. © Rail Forge Youtube. Los paneles generaron electricidad a 10 metros de profundidad El equipo llevó posteriormente la tecnología al mar.
Durante una prueba de dos horas, un panel de 115 centímetros cuadrados instalado a dos metros de profundidad produjo alrededor de 1.416 milivatios hora. A 10 metros, la misma tecnología generó aproximadamente 324 milivatios hora en ese periodo. La cantidad sigue siendo pequeña si se compara con una instalación solar convencional, pero resulta suficiente para determinadas aplicaciones submarinas de bajo consumo. Además, los dispositivos prácticamente no mostraron pérdida de rendimiento después de 1.160 horas de pruebas en condiciones submarinas simuladas.
A partir de esos resultados, los científicos estiman que las células podrían funcionar continuamente a unos 10 metros de profundidad durante aproximadamente cinco años y medio, aunque esta duración todavía deberá comprobarse en condiciones reales durante periodos más largos. Sensores submarinos podrían funcionar durante mucho más tiempo Una de las aplicaciones más interesantes está relacionada con los dispositivos utilizados para estudiar los océanos. Sensores ambientales, cámaras, equipos de comunicación y estaciones de monitorización pueden permanecer bajo el agua durante meses, pero su autonomía depende normalmente de baterías. Cuando estas se agotan, es necesario recuperar los equipos, reemplazarlas y volver a desplegar los dispositivos, una operación que puede resultar compleja y costosa, especialmente en zonas remotas.
Un pequeño panel solar submarino capaz de generar electricidad de manera continua podría ampliar considerablemente la autonomía de esos sistemas. © Rail Forge Youtube. La energía solar sigue apareciendo en lugares inesperados La investigación forma parte de una tendencia más amplia que busca instalar energía solar allí donde anteriormente parecía poco práctica. En los últimos años se han probado paneles en vías ferroviarias, regiones árticas y vehículos destinados a operar lejos de redes eléctricas convencionales. La energía solar submarina aborda un problema diferente: producir electricidad directamente allí donde trabajan los dispositivos oceánicos.
El siguiente objetivo de los investigadores será comprobar qué ocurre a profundidades todavía mayores. A partir de cierto punto, la cantidad de luz disponible será demasiado pequeña para producir energía útil. Determinar dónde se encuentra ese límite permitirá saber hasta qué punto la energía solar puede seguir funcionando incluso después de desaparecer bajo las olas. Fuente: EuroNews.