En el Centro Cultural Bertolt Brecht, los participantes -en su mayoría con algún tipo de discapacidad- pusieron en práctica sus habilidades para crear formas, colores y trazos baja la guía de la fundadora del proyecto Eva González y la especialista española Silvia Ferrer. En el taller se abordó la diversidad desde múltiples aristas y se generaron iniciativas que despertaron emociones en los asistentes y la necesidad de conocerse a sí mismos. De eso se trata y de ampliar también las sensaciones, declaró Ferrer a Prensa Latina. “Quizás alguien no pueda visualizar el color rojo, pero lo siente de una forma especial”. Para nosotros es muy importante el proceso y en esta sesión inicial nos enfocamos en el disfrute, el juego y la exploración, añadió la especialista española, quien posee una extensa trayectoria en el acompañamiento terapéutico individual y grupal a través de las artes expresivas.
En España trabajo con colectivos de diferentes características y las artes expresivas tienen la capacidad de generar placer y creatividad, también ayudan a conocerte a ti mismo, puntualizó. Durante varias jornadas, el IV Taller Movimiento Creativo para la Inclusión deviene escenario donde se potencian las capacidades propias de seres humanos diversos, sobre la base del respeto, el valor y la empatía con el otro. ga/amr