Contrabando en Argentina: por qué las empresas advierten por el avance de productos irregulares

Contrabando en Argentina: por qué las empresas advierten por el avance de productos irregulares

Buenos Aires — El avance del contrabando y la comercialización de productos irregulares en Argentina se convirtió en una preocupación creciente para las empresas que operan dentro del circuito formal, las cuales advierten por el impacto sobre sus ventas, la competencia y, en algunos sectores, también sobre la seguridad de los consumidores. La dimensión del fenómeno resulta difícil de cuantificar, pero distintos relevamientos y casos judiciales muestran que alcanza a categorías que van desde cosméticos y alimentos hasta juguetes, indumentaria, electrónica y bebidas. Andrés Rodríguez, director ejecutivo de la Cámara Argentina de la Industria de Productos de Higiene Personal, Cosmética y Perfumería, explicó a Bloomberg Línea que una parte de la mercadería que llega al mercado argentino lo hace sin cumplir con los requisitos regulatorios y aduaneros. “Lo que se ve es, principalmente, productos irregulares que pueden ingresar por frontera o sin declaración o declarando que son otra cosa”, señaló Rodríguez. En ese sentido, explicó: “Para comercializar o importar los productos, hay que tener ciertas condiciones que, claramente, estos productos no tienen”.

Crece la preocupación por el contrabando El problema no se limita al incumplimiento de aranceles. En el caso de los productos cosméticos y de higiene personal, la principal preocupación está vinculada con la ausencia de controles sobre los componentes y las condiciones de fabricación. “El riesgo se relaciona con ingredientes y dosificaciones no permitidas. Hay que tener en cuenta que se trata de cuestiones que van a la piel, mucosa, a la boca”, explicó Rodríguez. Según el ejecutivo, la presencia de productos irregulares es particularmente visible en artículos destinados a niños y comercializados en determinados puntos de venta. “Cuando ves las góndolas de esos productos en comercios como bazares, el 70% u 80% es un producto irregular y en épocas de restricción económica termina siendo tentador para el consumidor”, afirmó.

La diferencia de costos frente a un producto que ingresa y se comercializa formalmente es uno de los factores que, según la cámara, profundiza el problema. “No tributan nada y hay un efecto anticompetitivo”, sostuvo Rodríguez. El ahorro puede alcanzar cifras significativas cuando se consideran los costos regulatorios y arancelarios. Desde la Cámara Argentina de la Industria del Juguete manifestaron a Bloomberg Línea que alrededor del 30% de los productos en circulación del sector son de origen irregular. “En un reciente allanamiento se detectó la comercialización de juguetes ingresados ilegalmente al país, entre ellos productos con agujas, réplicas de armas, juguetes apócrifos, artículos sin marcado de conformidad y productos con códigos QR falsos o adulterados .El contrabando no solo perjudica a la industria formal: también facilita la circulación de juguetes sin controles, sin trazabilidad y que pueden representar un riesgo para niños y niñas”, argumentó la entidad en un comunicado. Bloomberg Línea consultó a ARCA, pero declinaron hacer comentarios al respecto.

Falsificaciones: el caso de los productos Stanley La preocupación empresarial también aparece en el mercado de productos falsificados. Grupo Mendizábal, vinculado a la representación de Stanley en Argentina, informó que impulsó hasta ahora 75 causas judiciales por presuntas infracciones de marca y contrabando. Desde la empresa manifestaron a Bloomberg Línea que se realizaron más de 60 procedimientos de allanamiento y secuestro en distintos puntos del país, que permitieron retirar del mercado 22.800 productos apócrifos o vinculados con las investigaciones, además de tres máquinas industriales de grabado láser utilizadas, en algunos casos, para estampar la marca en los artículos. La propia empresa advierte que esa cifra no permite dimensionar el mercado ilegal.

En ese sentido, la firma aseguró que la circulación de productos falsificados y de contrabando es un fenómeno de una escala significativamente mayor a la que reflejan los secuestros realizados en causas judiciales. El caso también incorpora una dimensión sanitaria. Análisis realizados sobre muestras de productos falsificados determinaron que algunos estaban fabricados con aleaciones de acero inoxidable no admitidas por la normativa y que en determinados casos se encontraron concentraciones de cobre superiores al límite reglamentario. Qué impacto tiene el contrabando sobre la industria La preocupación excede a una empresa o una categoría específica.

Un relevamiento del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA) mostró que alrededor del 60% de las empresas industriales consultadas considera que la competencia desleal y el contrabando tienen un impacto alto o muy alto sobre su actividad. Para Rodríguez, además, la capacidad de fiscalización no alcanza frente a la magnitud del fenómeno: “No hay recurso suficiente por la magnitud de la cuestión”. Además, remarcó que existen fiscalizaciones y una mesa de trabajo permanente, aunque “no termina de alcanzar la propia dinámica”. Así, resaltó que el problema alcanza a una amplia variedad de productos: “Cosméticos, alimentos, bebidas, indumentaria, electrónica y hasta protectores solares”.

El contrabando y el rol de los marketplaces La expansión del comercio electrónico agregó otra dimensión al fenómeno. Según el análisis aportado por MAP LATAM, los marketplaces ampliaron el alcance de operadores informales que antes estaban concentrados en zonas fronterizas o mercados locales. El crecimiento de las plataformas digitales permite conectar oferentes regionales con compradores ubicados en cualquier punto del país, lo que amplía el alcance geográfico de la comercialización de productos de contrabando. El impacto también alcanza al Estado: el contrabando implica pérdida de ingresos por aranceles, IVA, impuestos empresariales y tributos al consumo, además de incrementar los recursos necesarios para tareas de control y fiscalización.

Entre los sectores relevados por MAP LATAM, las estimaciones para 2025 ubican las pérdidas fiscales asociadas al contrabando y la subfacturación en US$1.100 millones para cerveza, US$370 millones para textiles, US$240 millones para tabaco y US$190 millones para celulares, entre otros rubros. VER MÁS: Economía argentina anota primer trimestre de contracción desde 2024

¿Te gustó esta nota? Compártela: