Las grandes compañías llevan tiempo, mucho tiempo, tratando de hacer que la publicidad dentro de los videojuegos sea el pan de cada día. Si bien es cierto que ambas han estado íntimamente ligadas, especialmente en juegos de deportes o mediante los ya conocidos "product placements" de ciertos títulos, en los últimos años hemos visto intenciones algo más claras de plagar nuestros juegos con más y más anuncios, incluso aunque choquen de frente con su propósito. Sin embargo, Strauss Zelnick, CEO de Take-Two Interactive y máximo responsable de Rockstar Games, tiene claro que esta tendencia no puede aplicarse indiscriminadamente; por eso, no vamos a ver anuncios en GTA 6 o en cualquier juego similar de la compañía. Hablando con GamesBeat como parte de su evento Insider, centrado en conversar con figuras relevantes de la industria, como el propio Zelnick o Reggie Fils-Aimé, sobre lo que acontece en el medio, el ejecutivo estadounidense recordó que la publicidad como parte del marketing de un videojuego no es lo mismo que añadir publicidad a los videojuegos.
En este contexto, Zelnick habló del más reciente y polémico primer vistazo a Grand Theft Auto VI en Netflix, un adelanto de 27 minutos que, para verlo de salida, exigía pagar una suscripción, pero que para el ejecutivo funcionaba como un "tutorial disfrazado" para que los jugadores entendieran lo que propone este mundo abierto. De hecho, para Zelnick, si el jugador está pagando el precio de un producto premium, este debe ofrecer una experiencia de entretenimiento igualmente premium, y la publicidad no puede resultar discordante. "Así es más o menos como vas a jugar al juego", añadió Zelnick refiriéndose al adelanto de casi media hora de Netflix. Eso sí, la compañía sí contempla situaciones en las que los anuncios tienen sentido dentro de un videojuego. Zelnick puso como ejemplo los títulos de baloncesto —de hecho, los NBA 2K han resultado polémicos por su publicidad invasiva—, donde las marcas y los patrocinadores forman parte natural de un pabellón deportivo y eliminarlos incluso podría restar realismo.
El problema aparece cuando se introduce publicidad que no pertenece al contexto del juego. Su principio es sencillo: un anuncio debe aportar algo y ser coherente, no romper la inmersión. No todas las marcas tienen el visto bueno para entrar en un videojuego Pero ¿qué tipos de anuncios o campañas publicitarias tienen vía libre para entrar en según qué videojuegos? Todo se reduce a la confianza que una compañía ha construido con su público.
Es más, el ejecutivo recordó el caso de Red Dead Redemption: Undead Nightmare, un spin-off a modo de expansión con zombis en el Salvaje Oeste. Sin embargo, lejos del absurdo, Zelnick menciona cómo los jugadores confiaron en que Rockstar sabría utilizar esa idea sin destruir la identidad de la saga. "Esa misma confianza no se ve automáticamente en un anunciante: colocar un producto que no encaje con el mundo del juego puede tener el efecto contrario y hacer que el jugador perciba la publicidad como una intrusión", añadió. Como hemos mencionado, la pregunta de GamesBeat sobre la publicidad en videojuegos no ha aparecido de la nada; tiene un porqué muy claro. En los últimos dos meses, tanto PlayStation como XBOX han dado indicios de querer ir un paso más allá con la monetización de sus sistemas de entretenimiento gracias a los anuncios.
Para Zelnick, sin embargo, la cuestión no debería ser simplemente si técnicamente se puede hacer, sino si tiene sentido hacerlo.