Hay redenciones que han marcado la historia del videojuego. El caso más notorio, y que seguimos viendo a día de hoy como una disculpa ininterrumpida, es el de No Man's Sky, donde Hello Games ha trabajado día y noche para hacernos olvidar su desastroso lanzamiento. Sin embargo, pocos podemos olvidar el caso de Cyberpunk 2077. CD Projekt venía de un The Witcher 3 crepuscular y tenía todo para triunfar y afianzar su lugar en el 'Olimpo del videojuego', pero todo se torció con un RPG a medio cocinar.
Seis años después y con una versión 2.0 y el estreno de Phantom Liberty a sus espaldas, muchos podríamos decir que CD Projekt se ha redimido, pero Pawel Sasko, uno de los diseñadores del RPG, no lo cree así. Como mencionábamos, tras el estreno de Cyberpunk 2077 en diciembre de 2020, la imagen del estudio quedó tocada. CD Projekt tuvo que afrontar una avalancha de críticas por los problemas técnicos y de rendimiento que afectaban especialmente a las versiones de PS4 y Xbox One, y que también lastraban la versión de PC. Lejos de su modo historia, personajes y posibilidades, hubo ausencias mecánicas que difícilmente pasaron por alto y que empañaron aún más el estreno.
Tras eso, siguieron años de actualizaciones constantes con dos puntos clave: la llegada de la versión 1.5, que suponía el estreno del RPG en PS5 y Xbox Series con sendas versiones nativas, y la llegada de la actualización 2.0 y, días después, Phantom Liberty, primera y única expansión del juego. Fue en 2023 cuando el estudio polaco dejó claro que el trabajo había concluido en su mayoría y los jugadores apoyaron la decisión, elevando la categoría del juego en Steam y asumiendo que el estudio se había redimido. Phantom Liberty se creó para demostrar lo que CD Projekt podía hacer Sin embargo, tres años después de aquella versión 2.0, Sasko, diseñador principal de misiones del RPG y director asociado de Cyberpunk 2, ha querido rechazar la idea de que sus resultados puedan borrar la polémica y los años de trabajo invertidos. Para el diseñador, la realidad se debe contar asumiendo el error que llevó a que Phantom Liberty fuera la gran expansión que es. "El lanzamiento inicial de Cyberpunk 2077 fue una de las experiencias creativas y personales más impactantes de mi vida", explica Sasko en su post en X. "Había una mezcla de orgullo, una enorme presión y años de trabajo detrás del proyecto", pero después tuvo que aprender a mirar el juego desde la perspectiva de los jugadores que se sintieron decepcionados. "Especialmente duro", asegura, fue ver cómo aquella situación afectó a otros desarrolladores que nunca habían vivido una experiencia similar, quienes, en su mayoría, venían de ser elogiados por su trabajo previo.
Es por eso por lo que Phantom Liberty se desarrolló con una enorme carga sobre sus hombros, también con la idea de demostrar que el equipo "todavía podía crear algo excepcional". De hecho, según el diseñador, las 15 millones de copias vendidas de Phantom Liberty a día de hoy demuestran lo satisfechos que lograron lo que se propusieron, pero si bien se muestra "increíblemente agradecido" por el apoyo recibido, la "cicatriz" que dejó el polémico estreno del juego base es un recordatorio claro de lo sucedido previamente. "No creo que Phantom Liberty borre lo ocurrido con Cyberpunk 2077, y nunca querría contar nuestra historia de esa manera [obviando lo ocurrido]. Cuando subí al escenario con Gabe Amatangelo en los The Game Awards 2023 para recoger el premio al Mejor juego en curso, pensé en todos los desarrolladores que volcaron su corazón en Cyberpunk y en todos vosotros, los que se quedaron, regresaron o decidieron darle otra oportunidad al juego", terminó por añadir.