A finales de los 50, en una de las más épicas revoluciones creativas de nuestra historia, la que terminaría entregando aquella sobredosis de originalidad que fue el Pop Art o el Arte Psicodélico, Alfred Fielding y Marc Chavannes se juntaron en un taller de Nueva Jersey para dar forma al papel pintado definitivo. Este, a diferencia de todos los demás, sería de plástico y lavable. Al unir dos láminas para intentar unirlas mediante calor, lo que consiguieron fue una colección de pequeñas bolsas de aire que, en plena ebullición del "cuanto más raro, mejor", les pareció aún más llamativo que el papel pintado original que tenían en mente. Cogieron aquél plástico plagado de burbujas y decidieron que… ¿serviría para proteger objetos frágiles?
Para nada, decidieron que serían un papel pintado fantástico con el que decorar tu casa. El desconocido origen del papel de burbujas Imagino que lo esperabas, pero no hay épica de revolución empresarial en esta historia. De hecho, si acudes a la patente original del plástico con burbujas lo que encontrarás es un revestimiento para paredes y muebles. En ningún momento se habló de protección y, como habrás imaginado, esta vez sí, lo de vender aquello como papel de decoración fue un absoluto desastre que no le interesó a nadie.
No creas tú que supieron reaccionar con agilidad. Tras el batacazo inicial, su siguiente idea fue comercializar el plástico de burbujas como aislamiento para invernaderos. Podéis introducir aquí el meme que querías sobre alguien llevándose las manos a la cabeza, no os cortéis. Hubo que esperar varios años más para que, en 1960, los dos creativos viesen finalmente la luz.
Aprovechando que los ordenadores empezaban a ser un producto que requería una protección especial en los envíos, y que recibir un IBM entre serrín y papel de periódico no era una opción, la recientemente fundada Sealed Air empezó a vender el papel de burbujas como aislamiento de protección. Su cambio de perspectiva no evitó que, ese mismo año, el MoMA abrazase el papel pintado de burbujas como una revolución artística que, afortunadamente para los dos creativos, terminó haciéndose famosa por otra razón. En 3DJuegos | La paleodieta del fitfluencer es un invento. Comer como un neandertal es ilegal y además un sinsentido