A lo largo de los últimos años, los dirigentes y analistas occidentales han pronosticado el inminente colapso de la economía rusa debido, en particular, a las sanciones y otras medidas restrictivas contra Moscú. Sin embargo, la realidad ha resultado ser mucho menos favorable para los autores de esas predicciones . Rusia: crecimiento en medio de las sanciones sin precedentes Según datos del Banco Mundial , Rusia mantuvo el año pasado su posición como la cuarta economía más grande del mundo en términos de paridad de poder adquisitivo , que se situó en más de 7 billones de dólares. A modo de comparación, Japón ocupó el quinto lugar con 6,8 billones de dólares, quedando Alemania en sexta posición con unos 6,3 billones de dólares.
El combustible que mueve al mundo revela cuánto depende la economía global de Rusia Mientras, el presidente ruso, Vladímir Putin, indicó en septiembre que el producto interior bruto (PIB) de su país creció un 10,3 % entre 2023 y 2025 , mientras que el desempleo descendió a un mínimo histórico del 2,3 % . Durante este periodo, la tasa de crecimiento económico de Rusia superó la media mundial, añadió. " Incluso en medio de severas restricciones externas , es posible fijarse objetivos ambiciosos y alcanzarlos con éxito ", subrayó Putin, añadiendo que se han impuesto más de 30.000 sanciones a Moscú , casi el doble de las aplicadas a todos los demás países del mundo en conjunto. Ante condiciones extremadamente difíciles, Rusia actuó con confianza en sus propias fuerzas, apoyándose en las capacidades de las empresas, la ciencia, la tecnología, la educación y la ingeniería nacional , así como en el pueblo ruso, apuntó el mandatario. En definitiva, a lo largo de cuatro años, el país ha reforzado su soberanía nacional y está desarrollando vínculos con socios fiables y predecibles.
Al mismo tiempo, tal como observó Putin, l os problemas económicos en los países europeos que iniciaron las sanciones contra Rusia se han convertido en una "realidad cotidiana" . La Unión Europea: estanflación en medio de una crisis estructural Así, la Unión Europea se enfrenta a una crisis sistémica que afecta a toda la economía del bloque. En la primavera de 2026, la Comisión Europea publicó una previsión económica que los analistas occidentales ya han calificado como el " regreso de la estanflación ": el crecimiento se desacelera, la inflación se acelera y persisten problemas estructurales, como la dependencia energética, la desindustrialización y la carga de la deuda. Así, se prevé que el crecimiento del PIB de la UE se desacelerará del 1,5 % en 2025 al 1,1 % en 2026 .
Las perspectivas para la zona del euro son aún peores: un 0,9 % en 2026, frente al 1,4 % del año anterior. Enviado de Putin: "Europa se enfrenta a la peor crisis energética de la historia" La industria europea ha sufrido este año un nuevo revés . La producción industrial de la eurozona cayó en enero un 1,5 % en términos mensuales, contrariando las expectativas de un crecimiento del 0,6 %. En términos interanuales, el descenso se situó en el 1,2 % .
La industria lleva años estancada en general y su producción sigue por debajo de su nivel de 2021, ya que los altos costes energéticos provocados tanto por el rechazo del petróleo y gas rusos como por el conflicto en Oriente Medio, la creciente competencia de China , los aranceles estadounidenses , el escaso crecimiento de la productividad y la baja demanda mundial de coches europeos han perjudicado al bloque. Al mismo tiempo, las quiebras empresariales en Europa Occidental han alcanzado el año pasado su nivel más alto en más de 20 años. Según Creditreform, 197.610 empresas de 14 países de la UE, así como de Noruega, Suiza y el Reino Unido, se declararon insolventes en 2025 , lo que supone un aumento del 4,8 % respecto a 2024 y la cifra más elevada desde 2002. Los sectores de servicios y comercio se ven particularmente afectados, ya que los consumidores se enfrentan a una inflación creciente y a la incertidumbre, y "se guardan el dinero".
La 'locomotora' de Europa: pérdida de impulso En particular, Alemania, aclamada como el motor económico de la UE, sigue perdiendo impulso. Así, el crecimiento del PIB alemán, en 2025, se situó en apenas un 0,2 %, la cifra más baja entre las mayores economías del bloque comunitario (mientras, el PIB ruso aumentó 1 %). La previsión de la Comisión Europea para 2026 ha sido revisada drásticamente a la baja, pasando del 1,2 al 0,6 % . La situación en Alemania se vuelve tan insoportable que empuja a sus ciudadanos a mudarse a Latinoamérica El país europeo se enfrenta a una grave crisis energética.
Tagesschau informó que los precios de la energía para los hogares habían aumentado un 10,5 % en agosto , mientras que los precios mayoristas de la electricidad alcanzaron picos de 256 euros por MWh, un 75 % más que el año anterior. Los precios del combustible también están subiendo drásticamente debido a los altos precios del petróleo. Según Destatis, aumentaron casi un 28 % solo en agosto, en comparación con el mismo mes de 2025. Los precios de la energía afectan directamente a la producción industrial alemana, que ya cayó en 2025 por cuarto año consecutivo con un nuevo descenso del 1,1 %, mientras que el nivel de producción global se mantuvo aproximadamente un 14 % por debajo del de 2018.
El sector automovilístico en Alemania, uno de los principales del país, ha sido uno de los más afectados en los últimos años, registrando mínimos históricos. Al cierre del primer semestre de 2026, el sector contaba con 42.300 trabajadores menos que un año antes, lo que representa una caída del 5,8 % , la mayor entre todos los principales sectores industriales. El ámbito automotriz cuenta actualmente con 691.500 trabajadores, el nivel mínimo desde 2005 . Los medios alemanes indicaron que, aunque las reducciones de plantilla en el sector industrial se producen a un ritmo más lento que en los tres años anteriores, persiste la falta de disposición a contratar nuevo personal en amplios sectores de la economía .
Francia: enorme déficit presupuestario y gasolineras vacías En Francia, la situación también es especialmente alarmante. Según la previsión presentada en septiembre por el Ministerio de Hacienda, el país galo cerrará este año con un déficit presupuestario del 5,4 % del PIB. De este modo, la deuda pública (la suma acumulada de todos los déficits anteriores que el Gobierno debe) alcanzaría un máximo histórico del 119,3 % del PIB en 2026 , y del 121,7 % en 2027. "Seremos vasallos": Ministro francés advierte cómo Europa podría perder su poder El año pasado, el déficit presupuestario se situó en 152.500 millones de euros, o el 5,1 % del PIB —una cifra que es considerablemente superior al objetivo del 3 % establecido por el Tratado de Maastricht— y la deuda pública alcanzó el 115,6 % del PIB. El país también se enfrenta a una grave crisis de combustible.
En septiembre, 1.914 gasolineras en Francia sufrieron desabastecimiento de al menos un tipo de combustible, lo que representaba aproximadamente el 18 % de todas las estaciones de servicio del país. Los precios del diésel alcanzaron su nivel más alto desde 1985 , rozando los 2,20 euros por litro. Las compras por pánico se extendieron por toda la nación y TotalEnergies se vio obligada a congelar los precios en 2,25 euros por litro para el diésel y 1,99 euros para la gasolina. En ese contexto, las autoridades francesas redujeron en septiembre al 0,5% sus previsiones de crecimiento económico para 2026 ante un entorno "inédito", lo que supone la mitad del 1 % estimado a principios de año.
Según el ministro de Finanzas, Roland Lescure, "es razonable decir que las incertidumbres económicas nunca habían sido tan altas como hoy".