'Coyote vs. Acme' plantea una pregunta difícil de responder y nos obliga a mirar la película desde otro ángulo

'Coyote vs. Acme' plantea una pregunta difícil de responder y nos obliga a mirar la película desde otro ángulo

Los Looney Tunes siempre han funcionado con sus propias reglas y, precisamente por eso, intentar buscarles una explicación racional suele ser un caso perdido. El Coyote puede caer por un precipicio, ser aplastado por un yunque o hacer explotar media montaña y, unos segundos después, estar de nuevo en pie dispuesto a intentarlo otra vez. Es parte del juego y nadie necesita preguntarse cómo demonios es posible. El problema llega cuando una película decide convertir ese absurdo en la base de una historia que pretende tener una lógica interna más o menos coherente .

Eso es precisamente lo que ocurre en ' Coyote vs. ACME ', que lleva al famoso enfrentamiento entre el Coyote y la compañía de productos imposibles al terreno de la acción real y trata de explicar por qué todos esos artilugios parecen empeñados en hacerle la vida imposible. Y cuando empiezas a analizar las reglas que plantea la película, aparecen unas cuantas preguntas difíciles de responder. El Proyecto Sísifo intenta explicar el caos La película plantea que las constantes desgracias del Coyote no son simplemente fruto de su mala suerte .

De hecho, detrás de todos esos inventos que salen mal estaría ACME y, concretamente, un programa llamado Proyecto Sísifo , diseñado para utilizar a los personajes de dibujos animados como sujetos de prueba. La idea es que estos personajes pueden experimentar todo tipo de accidentes sin sufrir consecuencias permanentes, de forma que la empresa puede probar sus productos con ellos antes de comercializarlos para los seres humanos. En Espinof Los meticulosos detalles de 'Coyote vs. Acme' solo para fans que hacen un guiño a décadas de historia de los Looney Tunes El Coyote sería, por tanto, mucho más que un cliente especialmente desafortunado de ACME, porque llevaría toda su vida participando, sin saberlo, en una especie de experimento científico.

La compañía monitoriza a los Looney Tunes en diferentes escenarios y observa cómo reaccionan ante todo tipo de productos , aprovechando que pueden recuperarse prácticamente de cualquier golpe. Dentro de la lógica de la película, esto sirve para convertir los clásicos gags de los dibujos en algo parecido a un ensayo de laboratorio. El problema es que la explicación empieza a hacer aguas en cuanto pensamos un poco en cómo funciona realmente el experimento. Si ACME necesita estudiar qué ocurre cuando el Coyote utiliza uno de sus productos en el desierto, ¿quién está observándolo cuando está fuera de las instalaciones?

Y, sobre todo, ¿cómo consigue la empresa recopilar los datos necesarios para saber qué ha fallado, qué debe modificar y cómo puede convertir esos productos en herramientas más seguras para los humanos? La película nunca termina de ofrecer una respuesta a esas preguntas . La única manera de que el Proyecto Sísifo funcione plenamente es asumir que los Looney Tunes son, literalmente, sujetos de pruebas científicas que llevan décadas siendo observados, aunque nadie dentro de la historia explique realmente cómo funciona ese sistema. Y ahí aparece una paradoja bastante divertida, que 'Coyote vs.

ACME' intenta racionalizar el absurdo de los dibujos animados y, al hacerlo, termina necesitando aceptar otra premisa todavía más absurda para que todo encaje . Quizá ese sea precisamente el pequeño problema de intentar poner orden en un universo donde nunca hizo falta. Los Looney Tunes no necesitan una explicación para que el Coyote sobreviva a una explosión o para que un invento de ACME salga sistemáticamente mal: la gracia está precisamente en que nada de eso tiene sentido . En el momento en que intentas convertir los trompazos, explosiones y accidentes imposibles en las consecuencias de un experimento científico, empiezas a descubrir agujeros que probablemente no existirían si simplemente aceptáramos que, en este mundo, un yunque puede caer del cielo porque sí.

Y no darle más vueltas. En Espinof | La mayoría de los Looney Tunes son graciosos porque fracasan. 'Coyote vs. Acme' convierte esa cualidad en algo épico y emocionante En Espinof | Las mejores películas de 2026

¿Te gustó esta nota? Compártela: