Altos estándares ambientales y el desarrollo de alta calidad impulsan las gasolineras chinas de estilo ecológico Por DIARIO DEL PUEBLO digital | el 30 de septiembre de 2026 | 14:02 Visitante toma fotos de un vehículo de BYD en exhibición durante el Salón del Automóvil de la Gran Área de la Bahía de Guangdong-Hong Kong-Macao 2026 en Shenzhen, provincia de Guangdong, 29 de mayo de 2026. (Foto: Xinhua) A medida que el país acelere su transición hacia una economía baja en carbono y consolide su liderazgo en la movilidad ecológica, la tasa de penetración de los vehículos eléctricos en China continuará aumentando en los próximos años, afirmó Wang Pei, subdirector general del Instituto de Investigación Económica y de Desarrollo de Sinopec. Durante su intervención en la Conferencia de Petróleo de Asia Pacífico (APPEC), Wang resaltó que la tasa de adopción de vehículos eléctricos a nivel nacional se calcula entre el 75 y el 80 por ciento para 2030. "China es el mercado de vehículos eléctricos más grande del mundo", aseguró Wang, y agregó que la tasa nacional de penetración de vehículos eléctricos alcanzó en julio el 65 por ciento —sumando vehículos eléctricos de batería como variedades híbridas enchufables—. Este resultado supera el 53 por ciento registrado durante el mismo período del año pasado y el 5 por ciento inicial del 2020. La rápida electrificación del sector del transporte está remodelando la arquitectura de consumo de energía de China.
De acuerdo a las estimaciones del Instituto de Investigación Económica y de Desarrollo de Sinopec, se proyecta que los vehículos de nuevas energías desplacen este año cerca de 56 millones de toneladas métricas de la demanda nacional de petróleo, lo que equivale a 1,2 millones de barriles por día. "Esto representa casi el 15 por ciento de la demanda total de petróleo refinado de China", señaló Wang. Y precisó que cerca de dos tercios del combustible sustituido provinieron de vehículos propulsados por gasolina y un tercio de vehículos diésel. Este impulso está alineado con las iniciativas nacionales delineadas por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma y el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información, las cuales han implementado medidas coordinadas para ampliar la infraestructura pública de carga, fomentar la adopción de vehículos eléctricos en zonas rurales y promover los objetivos de "doble carbono" del país —alcanzar el pico de emisiones de carbono antes de 2030 y lograr la neutralidad de carbono antes de 2060. Mientras tanto, la transformación estructural del transporte doméstico ha abierto nuevas vías para la industrialización y mejora a lo largo de toda la cadena de valor petroquímica, reflejando un cambio hacia manufacturas de mayor valor.
Las ganancias en el sector químico de China aumentaron en más de un 50 por ciento interanual durante los primeros siete meses, detalló el informe del Instituto de Investigación Económica y de Desarrollo de Sinopec. A medida que la demanda de combustibles para el transporte alcanza su punto máximo, las refinerías tradicionales están desplazando su enfoque estratégico desde la producción de combustibles para motores hacia productos químicos avanzados y materiales sintéticos de alta gama, convirtiendo eficazmente el desafío de la electrificación en una oportunidad para el crecimiento industrial de base petroquímica y de alta calidad. Para adaptarse al cambiante panorama, los gigantes energéticos estatales como Sinopec también están transformando miles de gasolineras tradicionales en estaciones integradas de servicio energético. Estos renovados centros, junto con el reabastecimiento convencional, ofrecen ahora recargas rápidas, intercambio de baterías y suministro de hidrógeno, preparando eficazmente sus redes minoristas para el futuro y apoyando al mismo tiempo el ecosistema de vehículos de nuevas energías del país.
Respaldada por un robusto turismo de pasajeros y la expansión de las redes de vuelos internacionales, se proyecta que la demanda de combustible para reactores (turbosina) en China crezca también un 1,3 por ciento interanual hasta alcanzar los 41,55 millones de toneladas en 2026. Para respaldar la transición hacia una economía baja en carbono, el sector de refinación de China está optimizando de manera proactiva su estructura industrial. Con estándares ambientales más estrictos y el mandato del desarrollo de alta calidad, se acelera la consolidación por el lado de la oferta, facilitando la salida ordenada de entre 80 millones y 100 millones de toneladas de unidades de procesamiento, pequeñas y medianas, que resultan obsoletas e ineficientes. Se espera que este cambio estructural agilice la capacidad nacional de refinación hasta situarla en un nivel más eficiente y tecnológicamente avanzado de entre 900 millones y 910 millones de toneladas para 2030, reforzando la competitividad a largo plazo del sector y su ruta de descarbonización. (Web editor: Zhao Jian, 周雨)