En 6 días abandona Netflix la única serie que ha sido capaz de rivalizar con la épica de 300

En 6 días abandona Netflix la única serie que ha sido capaz de rivalizar con la épica de 300

Tienes hasta el 6 de octubre para ver Spartacus en Netflix España. En Estados Unidos ya hizo las maletas el pasado 14 de septiembre y dejó a la plataforma 259,4 millones de horas de visionado. No se va por falta de público, se va porque el contrato era un alquiler de la licencia con fecha de caducidad. Son cuatro temporadas contando la precuela Dioses de la arena (Gods of the Arena), 39 episodios, y la maratón completa no cabe en seis días salvo que tengas mucha fe o muy poco trabajo.

Si solo te da tiempo a una temporada, que sea la primera. Nació como una imitación de 300 Cuando Starz estrenó Spartacus: Sangre y arena (Spartacus: Blood and Sand) en enero de 2010, casi nadie se la tomó en serio. Variety la despachó en su crítica como una copia descarada del estilo de la peli de Zack Snyder que se quedaba muy corta. Algo de razón tenía, porque todo olía a 300: pantalla verde, cámara lenta en cada tajo, sangre digital salpicando la lente y hasta Peter Mensah, el emisario persa al que Leónidas mandaba al pozo haciendo de la patada espartana un arte, reconvertido aquí en el Doctore que curte a los gladiadores.

Steven S. DeKnight y Sam Raimi no escondían la inspiración. Lo que 300 resolvía en dos horas de pose de gimnasio, Spartacus lo convirtió en intriga de palacio, traiciones de alcoba y personajes con más dobleces de los que prometía su presentación. El Espartaco (1960) de Kubrick era un monumento cinematográfico con el que nadie quería medirse y esta serie prefirió buscar un rival más popular y acorde a los gustos del momento.

John Hannah y mi querida Lucy Lawless manejaban la política mientras la arena ponía el músculo. Sobrevivió sobre el papel a la muerte de Andy Whitfield, pero no volvió a ser la misma serie En marzo de 2010, con la primera temporada todavía en emisión, a su protagonista Andy Whitfield le diagnosticaron un linfoma no Hodgkin. Starz retrasó el rodaje de la segunda y, mientras esperaba su recuperación, levantó Dioses de la arena, una precuela de seis episodios en la que Whitfield solo aparecía como voz. Llegó a darse por curado, pero la enfermedad volvió meses después y tuvo que renunciar al papel, que pasó al también australiano Liam McIntyre.

Whitfield falleció en Sídney el 11 de septiembre de 2011, con 39 años. McIntyre sacó adelante Venganza (Vengeance) y La guerra de los condenados (War of the Damned) con un trabajo digno, y la serie cerró en 2013 con un final redondo. Pero para muchos seguidores de la serie, Spartacus nunca superó del todo esa pérdida. La franquicia sigue sin suerte, ya que Starz canceló en mayo la secuela Spartacus: La casa de Ashur (Spartacus: House of Ashur) tras una sola temporada.

Si estos días os sobra una tarde, buscad también Be Here Now, el documental que siguió a Whitfield durante su enfermedad. El título lo dice todo: estar mientras todavía se pueda. En 3DJuegos | ¿Por qué Star Wars comenzó con el Episodio 4 hace 49 años? El mismísimo Mark Hamill nos da la respuesta En 3DJuegos | A Spider-Man: Brand New Day le faltan menos de 50 millones para lograr lo nunca visto.

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