China tiene millones de coches para exportar, pero no suficientes barcos para moverlos

China tiene millones de coches para exportar, pero no suficientes barcos para moverlos

China tiene un problema peculiar: produce tantos coches para vender en el extranjero que transportarlos se ha convertido en uno de los principales cuellos de botella de su industria automovilística. Las exportaciones chinas de vehículos han crecido a un ritmo extraordinario. Mientras en 2019 rondaban los 600.000 automóviles, distintas estimaciones apuntan a que podrían acercarse a los 10 millones de unidades en 2026. AlixPartners, por ejemplo, calcula que el país podría rozar esa cifra este año, frente a los aproximadamente 7,1 millones exportados en 2025.

El problema es que esos millones de coches necesitan salir físicamente de China. Y no hay suficientes barcos especializados para hacerlo. Los enormes garajes flotantes ya no dan abasto La industria utiliza principalmente barcos conocidos como Ro-Ro —roll-on/roll-off— , enormes embarcaciones en las que los vehículos entran y salen circulando por sus propios medios. Son, en esencia, gigantescos estacionamientos flotantes capaces de transportar miles de coches en cada viaje.

Pero la explosión de las exportaciones chinas ha disparado su demanda. Aunque las navieras encargaron numerosos barcos nuevos durante los últimos años, el crecimiento de la flota mundial no ha conseguido acompañar completamente el aumento del comercio automotor. La consecuencia es una fuerte presión sobre los costos de transporte y una competencia cada vez mayor por conseguir espacio en estos buques. © Rafael Peier Unsplash. China necesita vender sus coches fuera Detrás de esta carrera logística existe también un problema dentro del propio mercado chino.

Durante el primer semestre de 2026, las ventas totales de automóviles en China cayeron más de un 20 % interanual, lo que supuso alrededor de 2,5 millones de vehículos menos. Al mismo tiempo, las exportaciones aumentaron aproximadamente un 65 %. Las ventas internacionales se han convertido así en una vía fundamental para que los fabricantes chinos compensen la debilidad de la demanda interna. Los vehículos eléctricos son especialmente importantes en esta expansión.

Sus exportaciones crecieron más de un 120 % durante la primera mitad de 2026, según la Agencia Internacional de la Energía. Si no hay barcos, los coches viajan en contenedores La escasez de espacio ha obligado a los fabricantes a buscar soluciones menos convencionales. Una de ellas consiste en introducir los coches en contenedores marítimos de 40 pies, capaces de transportar normalmente entre dos y cuatro vehículos dependiendo de su tamaño y del sistema utilizado. Otros fabricantes experimentan con estructuras metálicas conocidas como flat racks, que permiten apilar automóviles dentro de barcos de carga que originalmente no estaban diseñados para transportarlos.

El sistema funciona, pero complica la logística : los coches deben ser trasladados hasta instalaciones especiales, colocados en estructuras o contenedores mediante maquinaria y descargados de nuevo al llegar a destino. A momentous day for São Paulo, Brazil, as BYD delivers the inaugural SkyRail train for the city's Metro Line 17, the "Golden Line!" This fully autonomous and eco-friendly train promises a future of smooth, smart, and sustainable commuting for the bustling city. #BYD … pic.twitter.com/1E8UC6KCM8 BYD Global (@BYDGlobal) April 28, 2024 BYD decidió solucionar el problema comprando barcos Algunos fabricantes han llegado a una conclusión todavía más ambiciosa: si faltan barcos, pueden tener los suyos. BYD completó en 2025 una primera flota de ocho buques Ro-Ro, con capacidades individuales de entre 7.200 y 9.000 vehículos. Y ahora quiere ampliarla considerablemente.

Informaciones publicadas en septiembre de 2026 señalan que la compañía encargó otros 10 barcos con capacidad para unos 9.200 vehículos cada uno, que serían entregados entre 2027 y 2029. Si el pedido se completa, BYD dispondrá de 18 buques con una capacidad combinada superior a 130.000 vehículos por viaje. CarNewsChina estima que esa flota podría elevar la capacidad anual de transporte internacional de BYD desde aproximadamente un millón hasta 2,5 millones de automóviles. La situación resume la magnitud de la expansión automovilística china: el país ya no solo necesita fabricar millones de coches competitivos.

Ahora también necesita encontrar cómo sacarlos del país. Fuente: Xataka.

¿Te gustó esta nota? Compártela: