Nueva York — Javier Milei puede ser reelecto en primera vuelta en 2027 si construye alianzas con una decena de gobernadores, sostuvo el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, quien atribuyó la suba reciente del riesgo país a la incertidumbre política antes que a la economía. “El gobierno puede ser validado electoralmente en el 2027 en una primera vuelta si hace buenas alianzas con 10, 12 gobernadores”, dijo en una entrevista con Bloomberg Línea en el marco del Argentina Week de París. “Que tenga un buen anclaje territorial con esos gobernadores, puede ganar en primera vuelta y creo que puede despejar esos fantasmas del riesgo político”. Cornejo respaldó la continuidad del programa económico más allá de 2027, aunque subrayó a lo largo de la entrevista que el país debe dejar de depender de una sola persona. “Yo respaldaría, no solo respaldaría, sino que creo que no hay que cambiar los lineamientos centrales, pero también aspiro a que la Argentina no dependa de una persona”, afirmó. “Si no, en el 2031 otra vez vamos a estar con el mismo problema”. El riesgo país es “riesgo político” El mendocino leyó el reciente repunte del riesgo país en clave electoral. “El aumento del riesgo país es más bien el riesgo político”, dijo, y comparó a la Argentina con Perú, Paraguay, Uruguay y Chile, “con riesgo país mucho más bajo que el nuestro y donde la política no influye tanto sobre la economía”. A eso sumó factores externos, como la suba de la tasa de interés en los Estados Unidos.
La certidumbre política “hoy no la tenemos definida todavía”, reconoció, y planteó como aspiración un programa consensuado al estilo uruguayo o chileno, que permita a inversores internacionales y a las pymes locales apostar a largo plazo. VER MÁS: Las empresas y funcionarios que estarán en el Argentina Week de París La prueba de 2025: Mendoza, Entre Ríos y la Ciudad Para Cornejo, la receta de las alianzas ya demostró resultados en las elecciones legislativas del 2025. Para el gobernador, los mejores resultados del oficialismo llegaron donde hubo acuerdos con gobernadores: en Mendoza, hubo una amplia diferencia de puntos sobre el segundo; en Entre Ríos, en alianza con Rogelio Frigerio, del PRO; y en la Ciudad de Buenos Aires, en un acuerdo con Jorge Macri que calificó de finalmente algo “forzado” tras la competencia en las elecciones locales. “Está claro que la estrategia mejor del gobierno es aliarse con gobernadores y darle sostenibilidad y certidumbre a ese proceso”, concluyó. Sobre la tensión entre el PRO y La Libertad Avanza, planteó que “si el Gobierno es inteligente en su armado electoral, deberían confluir todos los que pensamos más o menos similar”, un espacio que a su juicio incluye al PRO y a buena parte del radicalismo.
Respecto de las PASO, consideró “razonable” volver a suspenderlas a nivel nacional, como en 2025, y recordó que en 2019 fueron “un incordio” para la economía, porque las seis fórmulas compitieron “inútilmente” y el bajo resultado del oficialismo disparó la inestabilidad. Mendoza, que las ha usado efectivamente para dirimir candidaturas, todavía no definió si desdoblará su elección. Un modelo con “enfoque productivista” El gobernador pidió al Gobierno nacional que a la estabilidad macroeconómica le sume “un enfoque productivista” para el interior, y describió el crecimiento de 2025 como “desparejo”, concentrado en el petróleo y el gas no convencional de Neuquén y en la pampa húmeda, mientras el resto de los sectores retrocedió. “Negar los datos no ayuda en nada”, dijo. Provincias como Córdoba, Santa Fe y Mendoza “sufrimos este cambio de modelo, que sabemos que es positivo en el mediano y en el largo plazo, pero que en la primera etapa nuestras pymes están sufriendo”, señaló, y advirtió que acelerar un crecimiento más parejo “es una responsabilidad de la macro” y de los instrumentos nacionales de política económica.
Mendoza bajó 20% su gasto público en términos reales en una década, llevó a cero Ingresos Brutos para la agricultura y Sellos en varias actividades, pero Cornejo apuntó a los impuestos distorsivos nacionales: el impuesto al cheque, que pidió coparticipar al 100%, y el de los combustibles. En esa línea, reclamó una reforma fiscal integral y de la ley de coparticipación. Sin deuda internacional, con cobre y Vaca Muerta en el horizonte Cornejo descartó una salida al mercado internacional para Mendoza por ahora. “Yo no soy hoy en día partidario de ir al mercado internacional hasta que no veamos qué pasa con la tasa internacional, con el riesgo país”, dijo, y explicó que Neuquén puede endeudarse porque las regalías de Vaca Muerta apalancan el crédito, algo que Mendoza tendrá con la minería “dentro de un tiempo, no ahora”. En materia del potencial del cobre en Mendoza, la provincia tiene al proyecto PSJ Cobre Mendocino “a punto de minar”, y una apuesta de mediano y largo plazo que, reconoció, no verá su administración.
En hidrocarburos, destacó que YPF perforará tres pozos no convencionales en la lengua norte de Vaca Muerta a partir de octubre y Quintana TCB otros dos en Malargüe. “Ahí sí se empezaría a hablar de la Vaca Muerta mendocina”, anticipó. En cuanto al petróleo convencional, Cornejo describió una recuperación después de años de declive. Recordó que YPF se retiró de las cuencas convencionales para concentrarse en el no convencional y que la provincia renegoció esas concesiones con empresas más chicas que tomaron las áreas. “Esas empresas en Mendoza están obteniendo ya resultados y estamos recuperando después del declino”, dijo. “Empezamos a tener un año donde se amesetó la caída del petróleo convencional y está levantando levemente”. El gobernador confía en que “vamos a volver a tener petróleo convencional en cantidad relevante”, con la destilería de Luján de Cuyo procesando tanto crudo convencional como el no convencional que llega de Neuquén.
La situación del vino mendocino Sobre la vitivinicultura, Cornejo reconoció “un problema estructural que está ocurriendo en el mundo”, la baja del consumo de vino que afecta también a Francia, España e Italia, y que en la Argentina “se mezcla” con el tipo de cambio. Aun así, defendió la competitividad del sector: bodegas emblemáticas de Mendoza “han hecho su tarea” y se instalaron en mercados internacionales, lo que a su juicio las protege de ambos problemas. “Vender vino no es como vender soja”, dijo. “Hay que conseguir distribuidores, compradores, fidelizar esos compradores”. Admitió que puede haber habido “errores de gestión” en algunas marcas, pero sostuvo que la industria “tiene muchas posibilidades de seguir dando empleo, inversiones, trabajo en la provincia y en el país”.