El error que casi todos cometemos al poner el lavavajillas y que hace gastar más agua

El error que casi todos cometemos al poner el lavavajillas y que hace gastar más agua

Normalmente, se tiene la costumbre de enjuagar los platos debajo del grifo antes de meterlos en el lavavajillas. Para sorpresa de muchos, si retiras los restos de comida y después utilizas correctamente el electrodoméstico, ese paso previo normalmente no es necesario. De hecho, la propia OCU coincide en que es mejor raspar los restos sólidos que aclarar los platos con agua. Sobre todo, hay que tener en cuenta que el lavavajillas y los detergentes que se usan con él ya están pensados para la suciedad durante el ciclo de lavado.

El ahorro no está únicamente en el consumo del propio electrodoméstico. Hay que tener en cuenta que cada minuto que dejamos abierto el grifo para enjuagar platos supone añadir agua al proceso antes incluso de que empiece el lavado. No aclares los platos El error consiste en pensar que cuanto más limpios entren los platos, menos tendrá que trabajar el aparato. Sin embargo, los detergentes específicos para lavavajillas están formulados precisamente para eliminar la suciedad que queda en la vajilla.

Por tanto, de acuerdo con la OCU, lo recomendable es retirar los restos sólidos de comida, utilizando los propios cubiertos o, si es necesario, una servilleta usada, pero sin hacer un aclarado completo bajo el grifo. Según la organización de consumidores, ese prelavado supone un gasto de agua innecesario. Además, si los platos van a estar varias horas dentro del aparato hasta que se ponga en marcha el programa de lavado, no es necesario dejarlos completamente limpios bajo el grifo. Algunos lavavajillas cuentan incluso con programas de aclarado o mantenimiento pensados para estos casos.

Llénalo hasta arriba Otro error que se suele cometer es poner el lavavajillas con pocos platos. El aparato necesita hacer un ciclo independientemente de que esté medio vacío o lleno, por lo que gastará el mismo agua, así que lo mejor será aprovechar su capacidad de lavado por completo. En esta línea, por tanto, lo aconsejable es poner el lavavajillas cuando esté completamente cargado, pero sin amontonar la vajilla. Los platos deben quedar suficientemente separados para que el agua pueda circular y los brazos aspersores puedan alcanzar las distintas superficies de los platos y la cubertería.

Esto es importante porque llenarlo demasiado tampoco es un ahorro si después parte de la vajilla sale sucia y hay que volver a lavarla. Antes de iniciar el programa, conviene comprobar también que los brazos aspersores pueden girar libremente. En aquellos modelos que disponen de función de media carga, puede ser una alternativa cuando no resulta práctico esperar a tener suficiente vajilla o se tiene alguna urgencia. Cómo usar el programa Eco Antes de nada, hay que entender que un programa largo no se traduce automáticamente en un mayor gasto.

En este sentido, aparecen los programas Eco para reducir el consumo de recursos, aunque en muchos modelos el ciclo dura más que el modo normal. Esto es así precisamente porque utiliza estrategias de lavado que permiten reducir el consumo de agua y electricidad, por lo que demora más tiempo. Por tanto, si no hay prisa ni necesidad concreta de terminar rápidamente, puede tener sentido utilizar el programa Eco recomendado por el fabricante. También es conveniente usar la cantidad de detergente indicada, ya que por echarle más no vamos a lograr que la vajilla quede más limpia y, además, se estará gastando producto innecesariamente.

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