El jefe de I+D de Hyundai habla sobre la apuesta por las baterías de estado sólido: "No podemos rendirnos ahora mismo"

El jefe de I+D de Hyundai habla sobre la apuesta por las baterías de estado sólido: "No podemos rendirnos ahora mismo"

Coches Eléctricos El jefe de I+D de Hyundai habla sobre la apuesta por las baterías de estado sólido: "No podemos rendirnos ahora mismo" China ha tomado la delantera en el desarrollo de las baterías de estado sólido, sin embargo, los coreanos no se rinden. Todo tiene solución, el problema es el precio que supone. Manfred Harrer es el máximo responsable de I+D de Hyundai. Javier Gómara 03/10/2026 09:30 Actualizado a 03/10/2026 09:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad. Activar ahora Las baterías de estado sólido llevan años prometiendo más autonomía, cargas más rápidas y mayor seguridad, pero nadie ha logrado todavía fabricarlas a gran escala, aunque China ha tomado las riendas en el desarrollo. Ante este panorama, cabe preguntarse si merece la pena seguir persiguiéndolas. Para Manfred Harrer , responsable de investigación y desarrollo de Hyundai Motor Group, la respuesta es un sí rotundo: en sus palabras, no se puede renunciar a esta tecnología ahora mismo.

Harrer calcula que en los próximos cinco años llegarán al mercado coches de volumen muy limitado con paquetes de estado sólido, el tipo de modelo que sirve más como escaparate tecnológico que como producto de gran consumo. Lo dijo ante un grupo de periodistas, con un mensaje que combina ambición y cautela a partes iguales. Ahora mismo, varios fabricantes chinos como BYD aseguran estar en disposición de sacar el año que viene las primeras unidades con baterías de estado sólido. Qué cambia dentro de la batería Las baterías de estado sólido deberían ser la solución a los 3 grandes problemas de las baterías actuales.

La diferencia con respecto a las pilas actuales es fácil de resumir. Las baterías actuales de iones de litio utilizan un electrolito líquido, mientras que las de estado sólido lo sustituyen por un material sólido, normalmente cerámico o polimérico. Ese cambio debería traer ventajas tanto de seguridad como de rendimiento, y es precisamente lo que hace que la tecnología resulte tan atractiva para la industria. Según Harrer, hay tres beneficios potenciales que resultan difíciles de ignorar: una batería de menor tamaño, mejor capacidad de carga rápida y más autonomía.

Son mejoras que atacan de lleno los tres puntos que más preocupan al comprador de un coche eléctrico, y por eso muchos fabricantes están dispuestos a invertir años de desarrollo aunque el resultado sea incierto. Desarrollo propio y con socios Hyundai, al igual que otros fabricantes, apuesta por su propio desarrollo. Hyundai trabaja en esta tecnología por dos vías: internamente y junto a socios como Solid Power. Harrer la describe como la gran apuesta de la industria en este momento, y no es la única compañía que la persigue.

Toyota lleva al menos dos décadas investigando el estado sólido y aspira a producirlo en serie en los próximos años, y otras marcas como General Motors, Ford, Honda y Nissan también se han sumado al desarrollo. La estrategia de Hyundai pasa por llegar a ese momento con su propia cadena de suministro y su propio conocimiento, en lugar de depender de terceros cuando la tecnología madure. Para ello, Harrer subraya la importancia de entender a fondo los métodos de fabricación de las baterías y los costes asociados. “No puedes darte por vencido ahora mismo. Eso está claro”. “Debes seguir en la lucha”, ha reconocido el propio jefe de desarrollo del grupo coreano.

Prototipos sí, coches a la venta todavía no Todavía quedan muchos años para ver un IONIQ de Hyundai equipado con una batería de estado sólido. El estado actual del sector explica esa prudencia. Algunas compañías han presentado prototipos de demostración, como una Ducati con celdas de QuantumScape o un Mercedes con la tecnología de Factorial , pero ninguna ha llegado a poner una batería de estado sólido en un coche que se pueda comprar. Los primeros modelos de volumen limitado que menciona Harrer serían, por tanto, los primeros en cruzar esa línea.

Hay muchas unidades de prueba recorriendo el mundo, pero los analistas son todavía escépticos con respecto a los plazos. La visión de Harrer sobre el mercado de gran consumo es bastante más templada que la de las primeras series. Considera que la llegada del estado sólido a los coches de calle tardará considerablemente más, y no cree que el problema del coste de las materias primas pueda resolverse en un plazo de cinco años. Es decir, aunque la tecnología funcione en pequeñas series, abaratarla lo suficiente para producirla en volumen sigue siendo el gran obstáculo pendiente.

Esta visión coincide con la del mayor experto de baterías de China . Temas Hyundai baterias de estado solido Coches Eléctricos

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