Europa está tirando energía renovable y la solución está escondida en millones de coches eléctricos: la clave llegará cuando dejen de circular

Europa está tirando energía renovable y la solución está escondida en millones de coches eléctricos: la clave llegará cuando dejen de circular

Coches Eléctricos Europa está tirando energía renovable y la solución está escondida en millones de coches eléctricos: la clave llegará cuando dejen de circular Las baterías de segunda vida pueden ayudar a reducir los recortes de generación renovable y aliviar la congestión eléctrica. Europa busca nuevas fórmulas para aprovechar mejor sus excedentes de energía solar y eólica. Daniel Vega 04/10/2026 10:00 Actualizado a 04/10/2026 10:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora Europa tiene cada vez más capacidad para producir electricidad con el sol y el viento, pero todavía no dispone de una red capaz de aprovechar toda esa energía en determinados momentos del día. Solo en 2024, más de 10 TWh de generación renovable tuvieron que limitarse en la Unión Europea, una cantidad equivalente aproximadamente al consumo anual de tres millones de hogares. Ese problema está convirtiendo el almacenamiento en una pieza cada vez más importante del sistema eléctrico, y una parte de la capacidad necesaria podría llegar de un lugar que hasta ahora se asociaba principalmente al reciclaje: las baterías retiradas de los coches eléctricos. Aunque hayan dejado de ser adecuadas para mover un vehículo, todavía pueden conservar buena parte de su capacidad y utilizarse durante años en instalaciones estacionarias.

Las baterías de segunda vida pueden seguir funcionando durante años fuera del coche. Europa tiene un problema con toda la electricidad que no puede aprovechar La red eléctrica europea fue diseñada alrededor de grandes centrales capaces de adaptar su producción con relativa facilidad, mientras que la expansión de la fotovoltaica y la eólica ha multiplicado los puntos de generación y ha añadido una variable que antes tenía mucho menos peso: la electricidad se produce cuando hay sol o viento, no necesariamente cuando existe más demanda. Cuando aparece un exceso de generación y la red no tiene capacidad suficiente para transportarlo o almacenarlo, los operadores pueden verse obligados a reducir la producción renovable. La Agencia Internacional de la Energía cifra además en 4.300 millones de euros el coste de la congestión de las redes de la UE durante 2024, un problema que va mucho más allá de la electricidad que finalmente deja de producirse.

El atasco también afecta a los nuevos proyectos que quieren conectarse. Un informe elaborado por AFRY para Beyond Fossil Fuels contabiliza 375 GW de proyectos renovables y otros 455 GW de almacenamiento en batería esperando acceso a las redes de distribución en ocho mercados europeos, entre ellos España, con más de 100.000 millones de euros de inversión vinculada a esas solicitudes. Las baterías de los coches pueden tener una segunda vida muy diferente Una batería no queda necesariamente inutilizada cuando deja de cumplir las exigencias de un vehículo eléctrico. El Centro Común de Investigación de la Comisión Europea señala que estos acumuladores pueden conservar habitualmente entre el 70% y el 80% de su capacidad inicial al finalizar su primera utilización, suficiente para estudiar su reaprovechamiento en sistemas estacionarios antes de proceder al reciclaje de sus materiales.

Reutilizar baterías puede retrasar su reciclaje y aprovechar mejor su capacidad. Este tipo de instalaciones permitiría guardar, por ejemplo, parte de la electricidad fotovoltaica producida durante las horas centrales del día y utilizarla varias horas después, cuando cae la producción solar y aumenta el consumo. Con la eólica el principio es similar: la energía generada durante periodos de baja demanda podría almacenarse para liberarla posteriormente, reduciendo la necesidad de recortar producción por falta de espacio en la red. La cantidad de baterías disponibles para este uso además aumentará considerablemente a medida que envejezca el parque eléctrico actual.

La IEA calcula que alrededor de 1,2 millones de baterías de vehículos eléctricos podrían alcanzar el final de su vida en 2030 y unos 14 millones en 2040, por lo que reutilizarlas antes de recuperar sus materias primas mediante reciclaje puede convertirse en otra vía para aprovechar ese enorme volumen de almacenamiento. Reciclarlas seguirá siendo necesario, pero no tiene por qué ser el primer paso El reciclaje continuará siendo fundamental para recuperar litio, níquel, cobalto, cobre y otros materiales, aunque la propia IEA contempla tanto la reutilización como la adaptación de baterías a nuevas aplicaciones dentro de las estrategias necesarias para avanzar hacia una industria más circular. Además, la mayoría de las baterías instaladas durante los últimos años todavía permanecerá en servicio hasta bien entrada la próxima década, por lo que el gran volumen de unidades retiradas llegará de forma progresiva. Europa tendrá que ampliar redes, acelerar conexiones y desplegar baterías nuevas para absorber el crecimiento de las renovables, pero los acumuladores procedentes de coches eléctricos pueden añadir capacidad sin desaprovechar un componente que todavía conserva una parte importante de su vida útil.

Antes de convertirse definitivamente en material para reciclar, millones de baterías podrán pasar de mover vehículos a almacenar la electricidad que hoy la red europea no siempre consigue aprovechar. Temas Coches Eléctricos

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