El alto el fuego en Gaza está siendo solo vigente sobre el papel, ya que en el terreno las bombas y los disparos continúan. Solo ayer, cinco palestinos, entre ellos cuatro mujeres, murieron en un ataque sionista contra un edificio residencial en el oeste de Ciudad de Gaza. Otras seis personas resultaron heridas. Este ataque no está siendo un hecho aislado.
También se han registrado ataques en Jan Yunis, Rafah y otras zonas de la Franja. Mientras tanto, el Consejo de Paz mantiene silencio ante esta escalada. Y ante el silencio, la pregunta vuelve a ser inevitable: ¿qué medidas concretas se están adoptando para hacer cumplir los compromisos anunciados y proteger a los civiles? Una realidad que vuelve a colocar a la población civil, frente a una violencia que no parece haberse detenido con el anuncio del alto el fuego.
Para los palestinos, la paz no puede ser solo una declaración mientras siguen muriendo bajo las bombas. Desde Gaza, la distancia entre las palabras y la realidad vuelve a hacerse evidente. Se habla de paz, de protección de civiles y de un alto el fuego, pero aquí siguen produciéndose ataques, apareciendo heridos y siguen saliendo cuerpos de entre los escombros. Para quienes viven aquí, la pregunta ya no es cuándo se anunció la paz, sino cuándo llegará realmente.
Huda Hegazi, Gaza hae/rba