Según el Ministerio de Educación francés, el cierre de los centros se adoptó como medida preventiva después de que 413 institutos registraran o continuaran registrando acciones de protesta o perturbaciones durante la mañana del lunes. Los sindicatos estudiantiles, sin embargo, mantienen convocada una nueva jornada nacional de movilización para este martes. Las protestas comenzaron el 17 de septiembre con el bloqueo de varios liceos (institutos secundarios) de la región de París y posteriormente se extendieron a todo el país. Los estudiantes denuncian las profundas desigualdades existentes entre los centros educativos, además de condiciones inaceptables, como clases de hasta 40 alumnos, jornadas extensas de estudios, edificios deteriorados, falta de profesores y ahora han sumado la represión policial .
Aunque el sistema educativo francés garantiza el acceso a la enseñanza secundaria, existen grandes diferencias entre los centros, desde institutos de formación profesional hasta establecimientos de gran prestigio que continúan atrayendo principalmente a alumnos de familias acomodadas y con padres universitarios. Las redes sociales, especialmente TikTok, también han desempeñado un papel importante en la expansión del movimiento. Los estudiantes difunden imágenes de las protestas, barricadas y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, construyendo un relato diferente al ofrecido por los medios tradicionales. La semana pasada estuvo marcada por barricadas en llamas y enfrentamientos con la policía antidisturbios, que respondió con gases lacrimógenos.
Solo el viernes fueron detenidas más de 1700 personas y la cifra supera ya las 5000 desde el inicio de la actual ola de movilizaciones, la mayoría de ellas menores de edad. Según las autoridades, más de 300 policías y gendarmes y unos 170 estudiantes han resultado heridos durante las protestas. Francia suma 5000 detenidos en las protestas estudiantiles | HISPANTV Más de 5000 personas han sido detenidas en Francia tras el estallido de las protestas estudiantiles que exigen justicia educativa en todo el país galo. Este lunes, un estudiante de 15 años perdió una mano durante una movilización en Lens, en el norte de Francia.
Según una fuente policial, el adolescente habría recogido una granada. Un portavoz sindical, sin embargo, aseguró que se trataba de una granada de dispersión lanzada por agentes antidisturbios y que el joven habría intentado devolverla antes de que explotara en su mano. Amnistía Internacional ha denunciado un uso desproporcionado de la fuerza y ha reclamado la suspensión de los lanzadores de balas de defensa, armas de proyectiles no letales que pueden provocar lesiones graves. El Gobierno francés ha reconocido que las preocupaciones de los jóvenes son legítimas, pero también ha acusado a grupos de extrema izquierda de intentar apropiarse del movimiento estudiantil y fomentar la violencia.
El presidente Emmanuel Macron ha señalado que las reivindicaciones de los jóvenes son legítimas, mientras que las autoridades han advertido sobre la presencia de activistas políticos en las movilizaciones. Protestas estudiantiles en Francia ponen en aprietos al gobierno Desde la izquierda, dirigentes como Jean-Luc Mélenchon han respaldado las movilizaciones y llamado a mantener acciones pacíficas, mientras que el Gobierno insiste en vincular los episodios violentos con grupos políticos radicales. Las protestas estudiantiles se han convertido así en uno de los movimientos juveniles más importantes de Francia en las últimas décadas, tanto por su magnitud como por la creciente tensión entre los estudiantes y las fuerzas de seguridad. En este contexto, Riyaz Rani, un joven de 19 años y presidente del Sindicato de Estudiantes de Secundaria, es uno de los principales rostros del movimiento.
Rani ha ganado protagonismo en los medios franceses como portavoz de las reivindicaciones estudiantiles y asegura haber recibido cientos de amenazas de muerte e insultos racistas desde el inicio de las movilizaciones. ncl/msm