Bloomberg — Según una nueva encuesta, una amplia mayoría de los estadounidenses está a favor de exigir a las empresas de inteligencia artificial que cumplan con criterios de seguridad independientes para sus modelos, incluso si dichas normas suponen ralentizar el desarrollo de la tecnología. En un contexto de creciente inquietud mundial por los riesgos de la IA, el 91% de los encuestados considera que es muy importante o bastante importante que Estados Unidos establezca medidas de protección para los sistemas de IA, y el 81% señala que la seguridad debe primar sobre la búsqueda de la innovación, según la encuesta publicada este miércoles por la Universidad de Quinnipiac. “Cada vez más personas esperan que la IA cause más daño que beneficio en su vida cotidiana y, aunque existe una gran preocupación por la posibilidad de que la IA del futuro suponga una amenaza para los seres humanos, a los estadounidenses les preocupa mucho más que la IA sea utilizada por personas para causar daño a otras”, afirmó Brian O’Neill, vicedecano de la Facultad de Informática e Ingeniería de la universidad, en un comunicado en el que se presentaban los resultados. Los resultados se dieron a conocer un día después de que el presidente Donald Trump anunciara un acuerdo con los líderes de Silicon Valley para que el sector de la IA se autorregule en materia de seguridad, tras un almuerzo de casi dos horas en la Casa Blanca. A falta de nuevas normas federales, los ejecutivos acordaron medidas voluntarias que incluyen evaluaciones de seguridad de los modelos realizadas por terceros y controles internos más estrictos sobre sus sistemas.
Los participantes en la encuesta se mostraron escépticos respecto a los gigantes del sector de la IA: según los resultados, el 74% afirmó que no confiaba en los dirigentes de dichas empresas. Los resultados también revelaron que el 53% de los estadounidenses consideraba que la IA causaría más perjuicios que beneficios en su vida cotidiana. El enfoque de no intervención de Trump se ve sometido a una presión cada vez mayor tras una serie de brechas de seguridad, entre las que se incluye el ataque informático sufrido en julio por Hugging Face Inc. a manos de un enjambre de agentes de IA de OpenAI. Dichos incidentes han avivado los temores de que la IA pueda suponer una amenaza catastrófica, lo que ha llevado al CEO de Anthropic PBC, Dario Amodei, a prometer que ralentizará el desarrollo de los modelos más avanzados y a pedir medidas de seguridad más estrictas.
Como reflejo de esas preocupaciones apocalípticas, el 73% de los encuestados afirmó estar preocupado por que los sistemas futuros pudieran suponer una amenaza existencial para la humanidad. Casi ocho de cada diez estadounidenses encuestados se mostraron a favor de ralentizar o detener por completo el desarrollo de la IA para comprender mejor los riesgos de seguridad. Por el momento, Trump ha dejado claro que desea que la implantación de la IA a escala nacional continúe sin restricciones. Desde su regreso al cargo el año pasado, el presidente ha convertido el desarrollo de la IA en un eje central de su agenda económica, considerándola un motor de inversión y creación de empleo. ¿Por qué crece el rechazo a los centros de datos de IA?
Sin embargo, los votantes también se han mostrado cada vez más reacios a la rápida expansión de las nuevas infraestructuras tecnológicas en sus comunidades, una reacción negativa impulsada por el aumento de los precios de la electricidad, atribuido a la incorporación de centros de datos de IA que consumen grandes cantidades de energía. Alrededor del 72% de los encuestados afirmó que se opondría a la instalación de un nuevo centro de datos en su comunidad, lo que supone un aumento respecto al 65% registrado cuando se planteó la pregunta en una encuesta realizada en marzo. La preocupación por el impacto de los centros de datos en las localidades y el temor a que la IA pueda acabar provocando una pérdida generalizada de puestos de trabajo han contribuido a convertir la IA en un tema clave en las elecciones de mitad de legislatura, que decidirán qué partido controlará el Congreso. Muchos candidatos de ambos partidos se oponen ahora a la expansión de la IA, reconociendo así las dudas de los votantes respecto a esta tecnología. “Conseguir el apoyo local para la infraestructura física que sustenta la IA puede convertirse en uno de los retos más inmediatos del sector”, afirmó Tamilla Triantoro, profesora asociada de la Facultad de Empresariales de la Universidad de Quinnipiac, en un comunicado que acompañaba a los resultados.
Trump se ha opuesto firmemente a frenar la construcción de centros de datos en EE.UU. debido a su preocupación de que paralizar la expansión de las infraestructuras ponga en peligro el liderazgo estadounidense frente a China en materia de inteligencia artificial. La encuesta reveló que el 69% de los estadounidenses estaba de acuerdo en la importancia de mantenerse por delante de China, y no queda claro cómo valoran los encuestados la competencia con China frente a la seguridad de la IA. La encuesta de Quinnipiac, realizada a 1.202 adultos estadounidenses de todo el país, se llevó a cabo del 24 al 27 de septiembre, con un margen de error de +/- 3,5 puntos porcentuales. Lea más en Bloomberg.com