Bloomberg — El sector servicios estadounidense se expandió a un ritmo más lento en septiembre, ya que las presiones sobre los costos aumentaron al mayor ritmo en más de cuatro años. El índice de servicios del Instituto para la Gestión de Suministros (ISM) cayó 0,5 puntos hasta los 54,9 el mes pasado, según datos publicados el lunes. Los valores superiores a 50 indican expansión. Si bien el gasto de los consumidores, que se mantiene resistente, un mercado laboral estable y una sólida inversión empresarial siguen respaldando la demanda de servicios, las empresas también deben hacer frente a unos costos cada vez mayores.
El indicador del ISM sobre los precios pagados por materiales y servicios subió hasta 74, su nivel más alto desde julio de 2022. Dicho indicador había alcanzado su mínimo en casi un año en febrero, justo antes de que la guerra de Irán provocara un aumento de los costos del combustible. Las cadenas de suministro también se han visto afectadas por los aranceles y el conflicto de Medio Oriente. Un indicador de los plazos de entrega de los proveedores registró su nivel más alto desde junio.
Los nuevos pedidos, un indicador de la demanda, descendieron 1,1 puntos hasta situarse en 59,8. Aunque supone un descenso con respecto a agosto, la última lectura sigue siendo una de las más altas de los últimos años. El indicador del ISM sobre la cartera de pedidos se situó en su nivel más alto desde julio de 2022. Las empresas del sector servicios se han mostrado cautelosas a la hora de contratar personal, al tener que equilibrar una demanda sólida con el aumento de los costos.
El indicador de empleo del ISM entró en territorio positivo, situándose en 50,1, por primera vez desde junio. --Con la colaboración de Dominic Carey. Lea más en Bloomberg.com