Elisabeth Shue cumple 63 años, y lo hace con más de cuatro décadas delante de la cámara y sin ninguna intención de bajarse del carro. Este mismo año la hemos vuelto a ver en la quinta temporada de The Boys, pero sin duda la mayoría de espectadores la recordarán por su participación en alguno de los grandes fenómenos cinematográficos de los años 80: su debut en el cine fue Karate Kid (The Karate Kid, 1984), como Ali Mills, la chica que se interponía entre Daniel LaRusso y Johnny Lawrence. Después llegaron Aventuras en la gran ciudad (Adventures in Babysitting) y Cocktail, junto a Tom Cruise, pero el salto definitivo a la cultura pop fue sustituir a Claudia Wells como Jennifer Parker en Regreso al futuro II y Regreso al futuro III. El gran giro llegó con Leaving Las Vegas (1995), una de mis pelis preferidas de todos los tiempos, donde su papel junto a Nicolas Cage le valió una nominación al Oscar a la mejor actriz.
Nada mal para alguien a quien muchos seguían viendo como la novia de Marty McFly. Harvard, ciencia ficción, pirañas y un Santo con Val Kilmer La muerte de su hermano Will marcó a toda la familia, y en 2007 Shue llevó al cine junto a sus hermanos y su marido, Davis Guggenheim, Gracie, una historia muy personal ambientada en el mundo del fútbol fútbol. Antes, en plena resaca del Oscar, se había movido por el cine de género: en El Santo (The Saint, 1997) era la doctora Emma Russell, la científica de Oxford con la fórmula de la fusión fría que Val Kilmer tenía que robar, y en El hombre sin sombra (Hollow Man, 2000) se puso a las órdenes de Paul Verhoeven en su versión de El hombre invisible, con Kevin Bacon desapareciendo a golpe de efectos digitales. Verhoeven confesaría en 2013 que fue la primera peli que pensó que no debería haber hecho.
Ese mismo año 2000, por cierto, Shue volvió a Harvard para terminar la carrera de Ciencias Políticas que había dejado a medias. Su debut en el cine fue Karate Kid, como Ali Mills, la chica que se interponía entre Daniel LaRusso y Johnny Lawrence En 2010 se metió en el lago de Piraña 3D (Piranha 3D) como la sheriff Julie Forester, a las órdenes de Alexandre Aja y compartiendo reparto con Christopher Lloyd, el mismísimo Doc Brown. En una entrevista con The A.V. Club reconoció que fue la primera del reparto en apuntarse, y en plena promoción explicó que lo que quería era ser una heroína de acción.
De ahí saltó a la televisión como Julie Finlay en CSI, entre 2012 y 2015. En 2019 llegó Madelyn Stillwell, la ejecutiva de Vought capaz de manejar a Patriota, y con ella una anécdota estupenda: Antony Starr contó en Late Night with Seth Meyers que Ali Mills fue su primer amor de pantalla. La cosa no acaba ahí, porque fue alguien del equipo de The Boys quien la convenció para volver como Ali en la tercera temporada de Cobra Kai, insistiendo en que sería devastador para los fans que no apareciera, según contó ella misma. Felicidades, Elisabeth.
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