Escuchar noticia ▶ Escuchar ⏸ Pausar ■ Detener Velocidad 0,8× 1× 1,15× 1,3× Voz Seguir a FinanzasDigital en Google Los problemas de suministro y los racionamientos eléctricos seguirán siendo recurrentes en Venezuela durante los próximos cinco años, según una estimación de Ecoanalítica divulgada por Alejandro Grisanti, socio fundador de la firma. Grisanti advirtió que el deterioro del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) podría convertirse en uno de los principales obstáculos para la recuperación económica del país, en un momento en que la demanda de electricidad ya supera la capacidad disponible en los períodos de mayor consumo. “En el corto plazo se va a empeorar antes de comenzar a recuperarse”, señaló el economista en una publicación en X. Más leídas Tasa de Cambio BCV 06 de octubre de 2026: 872,3927 Bs/USD (+0,1175%) Comienza el pago del Bono Único Familiar de octubre: Bs. 13.050 Reservas Internacionales cerraron la semana del 02/10/2026 en US$ 12.674 millones (-0,42%) Una brecha entre oferta y demanda Según las cifras citadas por Grisanti, la oferta eléctrica de Venezuela difícilmente supera los 13.000 megavatios (MW), mientras que la demanda en los momentos de mayor consumo rebasa los 15.000 MW. La diferencia deja al sistema con un margen limitado para responder a los picos de demanda y aumenta la necesidad de racionamientos.
El panorama es especialmente complejo en la generación termoeléctrica. Grisanti señaló que este parque opera por debajo de 15% de su potencial, mientras que Guri, una de las principales fuentes de generación del país, funciona alrededor de 60% de su capacidad instalada. De acuerdo con su publicación, siete de las 20 turbinas de Guri están fuera de servicio. Los racionamientos se extienden a otras regiones Grisanti sostuvo que el problema dejó de concentrarse en el occidente venezolano, donde los racionamientos han sido frecuentes durante años.
Según el economista, las interrupciones comenzaron a extenderse hacia otras zonas del país, incluida Caracas. El impacto también alcanza al sector empresarial. La última Encuesta de Coyuntura Empresarial de Ecoanalítica, citada por Grisanti, señala que 70% de las empresas evalúa negativamente el servicio eléctrico. Para las compañías, las fallas representan un problema adicional en términos de continuidad operativa, especialmente en actividades industriales y otras operaciones que requieren un suministro estable.
El riesgo para la recuperación económica El diagnóstico de Ecoanalítica plantea otro problema: una eventual recuperación de la economía podría aumentar la presión sobre el sistema eléctrico. Si la actividad productiva y el consumo continúan creciendo, la demanda de electricidad también aumentará. Si la capacidad de generación no avanza al mismo ritmo, la brecha podría ampliarse. Grisanti advierte así sobre un escenario en el que el propio crecimiento económico termine aumentando la demanda de electricidad más rápido que la capacidad de generación, convirtiendo al sector eléctrico en un freno para la recuperación.
Empresas tendrán que prepararse Ante esta perspectiva, Ecoanalítica recomienda a las empresas, especialmente a plantas, fábricas y grandes operaciones, incorporar desde ahora planes de autoabastecimiento energético. La recomendación incluye mantenimiento y reparación de plantas propias, capacidad de respaldo y mecanismos confiables para el suministro y almacenamiento de diésel. Grisanti aclaró que la responsabilidad de garantizar el servicio eléctrico corresponde al Estado. Sin embargo, considera que las empresas deberán prepararse para un período en el que los problemas de suministro podrían continuar. 🇻🇪 La crisis eléctrica empeorará antes de mejorar El Sistema Eléctrico Nacional se ha deteriorado severamente y en @ecoanalitica estimamos que los problemas de suministro y los racionamientos seguirán siendo recurrentes durante los próximos cinco años.
La electricidad se ha convertido en el principal cuello de botella para la recuperación económica de Venezuela y pensamos que en el corto plazo se va a empeorar antes de comenzar a recuperarse. Los números explican nuestra preocupación: la oferta difícilmente supera los 13.000 MW, mientras la demanda en momentos de mayor consumo ya supera los 15.000 MW. El parque termoeléctrico opera por debajo de 15% de su potencial y Guri, del que depende buena parte del país, funciona alrededor de 60% de su capacidad instalada, con 7 de sus 20 turbinas fuera de servicio. El problema, además, dejó de ser regional.
Los racionamientos que durante años golpearon principalmente al occidente comienzan a extenderse al resto del país, incluida Caracas. Nuestra última Encuesta de Coyuntura Empresarial muestra que 70% de las empresas evalúa negativamente el servicio eléctrico. Y aquí está quizás el mayor riesgo: si la economía continúa recuperándose, la demanda eléctrica aumentará más rápido que la capacidad de generación. Paradójicamente, el propio crecimiento puede agravar el déficit eléctrico y terminar frenando la recuperación.
Por eso nuestra recomendación a las empresas, especialmente plantas, fábricas y grandes operaciones, es clara: la continuidad del negocio debe incorporar desde ahora un plan integral de autoabastecimiento energético: mantenimiento y reparación de plantas, capacidad de respaldo y, fundamentalmente, esquemas confiables de suministro y almacenamiento de diésel. La responsabilidad de proveer electricidad es del Estado, no de las empresas. Pero la realidad exige pragmatismo: durante los próximos años, la capacidad de crecer y operar de muchas empresas venezolanas dependerá cada vez más de su capacidad para generar su propia energía. — Alejandro Grisanti (@agrisanti) October 6, 2026