Coches Eléctricos Un estudio advierte del problema del coche eléctrico para las rentas bajas: "Pagarán cada vez más por la gasolina y el diésel" Los hogares con menos ingresos serán los más perjudicados si no pueden cambiar de coche o acceder a una recarga barata y privada, según un estudio. La transición al coche eléctrico puede pesar más sobre los hogares con menos ingresos, según el estudio. Samuel Saco 06/10/2026 13:00 Actualizado a 06/10/2026 13:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora La transición hacia el coche eléctrico no tendrá el mismo impacto económico para todos los hogares. Un nuevo estudio del Öko-Institut advierte de que las familias con menos ingresos podrían soportar una carga proporcionalmente mayor durante los próximos años. El problema no está únicamente en el precio de compra de un vehículo eléctrico. El informe señala también la importancia del acceso a la recarga privada, el kilometraje anual y la capacidad económica de cada hogar para sustituir su coche actual.
Según el análisis, los hogares con mayores ingresos y aquellos que disponen de coche de empresa serán previsiblemente los primeros en electrificar su movilidad. En el extremo contrario se situarán muchas familias con ingresos inferiores a 2.000 euros netos mensuales. El estudio pide ayudas específicas y una recarga pública más barata. Los hogares con menos ingresos cambiarán de coche más tarde Una de las claves es que los hogares con rentas más bajas tienden a conservar sus vehículos durante más tiempo.
Eso retrasa su acceso a tecnologías más nuevas y también puede hacer que permanezcan durante más años expuestos al coste de la gasolina y el diésel. El estudio advierte de que esta diferencia podría hacerse especialmente evidente alrededor de 2035. Para entonces, los hogares con bajos ingresos que necesiten recorrer muchos kilómetros seguirían utilizando en mayor medida vehículos de combustión. Eso supone un doble problema.
Por un lado, tendrán más dificultades para afrontar el coste inicial de un coche eléctrico y, por otro, podrían verse afectados por unos combustibles fósiles progresivamente más caros. Thomas Losse-Müller, director de Stiftung Klimaneutralität, resume el riesgo de una manera muy directa: “Quien no puede cambiarse, paga cada año más por gasolina y diésel”. Las rentas más bajas suelen retrasar durante más años el cambio de coche. Poder cargar en casa cambia por completo la decisión El acceso a un punto de carga privado aparece como otro de los factores decisivos.
Según los datos recogidos en el estudio, solo un 14% de los encuestados se plantearía comprar un coche eléctrico si no dispone de posibilidad de carga privada. La situación cambia de forma radical cuando existe un punto de carga en casa o en el trabajo. En ese caso, la predisposición a comprar un eléctrico aumenta hasta el 51%. Sin embargo, el 70% de los participantes asegura que actualmente no puede cargar ni en su domicilio ni en su lugar de trabajo.
Una situación que afecta especialmente a quienes viven de alquiler o no disponen de una plaza de garaje propia. La diferencia resulta importante porque la recarga doméstica suele ser considerablemente más barata que depender exclusivamente de cargadores públicos. Por eso, el coste real de utilizar un eléctrico puede variar mucho entre dos hogares incluso aunque conduzcan exactamente el mismo modelo. Tener recarga privada aumenta mucho el interés por comprar un coche eléctrico.
Los autores consideran que las políticas públicas deberían tener en cuenta estas diferencias económicas. Entre sus propuestas figura mantener ayudas específicas para los hogares con menos ingresos más allá de 2028. También recomiendan ampliar fórmulas como el denominado social leasing, mejorar el acceso a puntos de carga en viviendas de alquiler y reducir la diferencia de precio entre la recarga doméstica y la pública. El objetivo sería evitar que la transición hacia el coche eléctrico termine penalizando precisamente a quienes tienen menos capacidad económica para cambiar de vehículo.
El estudio plantea así una cuestión que será cada vez más relevante conforme avance la electrificación: no basta con que existan coches eléctricos más eficientes o baratos, sino que también será necesario garantizar que una parte amplia de la población pueda permitirse comprarlos y recargarlos en condiciones competitivas. Temas Coches Eléctricos